MARIO CUADROS
Intento de poeta
¡Oh, bella!
Hoy en la cuesta de tu camino,
ignorabas con paso altivo
la buena fe de mi cariño.
Al parecer, no entiendes,
que mientras menos prejuicios,
más hermosa te ves.
Y aun así, bella,
te estirabas hacia todos los ojos.
La luz no era luz hasta que te alcanzaba.
¡Oh, bella!
A veces parece que volaras
inaugurando terremotos en el cielo.
Y yo, que a tu ritmo no puedo,
me derrumbaba entre mi propio suelo.
Y sollozo miraba como el color de tu piel
se confundía con el arrebol.
Y aun así, bella,
volvías a la tierra, al camino
y a mi amor.
¡Oh, bella!
Tal vez, solo sean mis ojos,
solo mi corazón.
Bella, sea platónico o no,
eres bella, mi bella
Hoy en la cuesta de tu camino,
ignorabas con paso altivo
la buena fe de mi cariño.
Al parecer, no entiendes,
que mientras menos prejuicios,
más hermosa te ves.
Y aun así, bella,
te estirabas hacia todos los ojos.
La luz no era luz hasta que te alcanzaba.
¡Oh, bella!
A veces parece que volaras
inaugurando terremotos en el cielo.
Y yo, que a tu ritmo no puedo,
me derrumbaba entre mi propio suelo.
Y sollozo miraba como el color de tu piel
se confundía con el arrebol.
Y aun así, bella,
volvías a la tierra, al camino
y a mi amor.
¡Oh, bella!
Tal vez, solo sean mis ojos,
solo mi corazón.
Bella, sea platónico o no,
eres bella, mi bella
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