Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Al color violáceo de tus sueños
rezagos de azulados velos,
aparean lágrimas con el agudo silencio.
Fecundando sutilezas en el
noveno ritual de la plegaria
incursionas por el sendero de mirlos,
y en el crujiente dolor de repletas tinajas
-allí detrás...en alguna parte-,
desvían del oleaje algas marinas...
Soterrando huesos, la dudosa piel obscena
sacia los yacientes tiestos y bebe incesante
de la inmensa fuente del sol central...
Oh polifacéticos orígenes del arco iris
adonde reencarnan los vagidos,
y el látigo del diablo es indecente...
Oh gemidos de tu arrasada desnudez
aposento de los rituales de pechos enlodados...
Oh amor que te fuiste de mi cuerpo y de mi alma,
acepta la incierta caratula del combate final.
rezagos de azulados velos,
aparean lágrimas con el agudo silencio.
Fecundando sutilezas en el
noveno ritual de la plegaria
incursionas por el sendero de mirlos,
y en el crujiente dolor de repletas tinajas
-allí detrás...en alguna parte-,
desvían del oleaje algas marinas...
Soterrando huesos, la dudosa piel obscena
sacia los yacientes tiestos y bebe incesante
de la inmensa fuente del sol central...
Oh polifacéticos orígenes del arco iris
adonde reencarnan los vagidos,
y el látigo del diablo es indecente...
Oh gemidos de tu arrasada desnudez
aposento de los rituales de pechos enlodados...
Oh amor que te fuiste de mi cuerpo y de mi alma,
acepta la incierta caratula del combate final.
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