Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Asómose el sol,
Ahí lo ves querida mía...
de lejos puedo ver la vía
por donde nace la flor.
Siento su néctar llamarme
a voces dulces de eucalipto,
Azaro y mirra fresca de egípto.
Si pudieras acompañarme,
Si salieras de ese capullo
que te ata al miedo inexperto
a lo desconocido y el arrepiento.
Abre tus alas y llénate de orgullo.
Sintamos el aire en las alas,
retemos al horizonte,
A ir más lejos que el sinsonte,
sin miedo al peligro de las olas.
Mostremos nuestro colorido
aleteo tan lleno de amor,
de amor verdadero y calor;
Siendo tu mi mujer y yo tu marido.
Hoy te suplico vuela mariposa
conmigo y no tengas miedo.
Seras en mi jardín mi rosa
sin miedo al tiempo y el olvido.
Las arras del amor nos unirán
en este vuelo tortuoso
sintiendo de uno lo hermoso,
Sin tiempo asignado se amaran.
Ahí lo ves querida mía...
de lejos puedo ver la vía
por donde nace la flor.
Siento su néctar llamarme
a voces dulces de eucalipto,
Azaro y mirra fresca de egípto.
Si pudieras acompañarme,
Si salieras de ese capullo
que te ata al miedo inexperto
a lo desconocido y el arrepiento.
Abre tus alas y llénate de orgullo.
Sintamos el aire en las alas,
retemos al horizonte,
A ir más lejos que el sinsonte,
sin miedo al peligro de las olas.
Mostremos nuestro colorido
aleteo tan lleno de amor,
de amor verdadero y calor;
Siendo tu mi mujer y yo tu marido.
Hoy te suplico vuela mariposa
conmigo y no tengas miedo.
Seras en mi jardín mi rosa
sin miedo al tiempo y el olvido.
Las arras del amor nos unirán
en este vuelo tortuoso
sintiendo de uno lo hermoso,
Sin tiempo asignado se amaran.
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