Birbiloke
Poeta adicto al portal
He crecido con los cartílagos
suspendidos en el entreviento,
la fuerza de las mareas
y las penas del corazón.
Y aún así perezco
como la savia en los intestinos de un árbol
frágil e inmutable
a los quehaceres del tiempo
y su naturaleza.
No todo se pierde
cuando te besan
y te dicen te quiero.
Solo es
un lapso de segundo
en el cielo,
abrazando las estrellas
de un cuerpo que se deshace
en nuestros brazos
suyos y míos,
parando el tiempo
eternamente.
suspendidos en el entreviento,
la fuerza de las mareas
y las penas del corazón.
Y aún así perezco
como la savia en los intestinos de un árbol
frágil e inmutable
a los quehaceres del tiempo
y su naturaleza.
No todo se pierde
cuando te besan
y te dicen te quiero.
Solo es
un lapso de segundo
en el cielo,
abrazando las estrellas
de un cuerpo que se deshace
en nuestros brazos
suyos y míos,
parando el tiempo
eternamente.