Tengo ganas de odiarle,
De herirle, lastimarle;
Morderle, arañarle,
Convertirle en mi enemigo.
Y en un arranque de pasión maliciosa
Hacerle perder la paciencia.
Causar una reacción de su conciencia:
Violenta, excitante, ¡Peligrosa!
Quiero que estallen sus nervios
En una explosión ansiosa.
Para escapar, temerosa,
De esas manos audaces,
De esos labios que amenazan
Con invadir mis secretos.
Deseo penetrar su alma,
Que sus palabras se conviertan
En hechos;
Incendiar su piel y ¡Que arda!
y... ¡Que me pierda el respeto!
¡Piérdemelo ahora!
Que se me pierde el tiempo.
Me pierdo en las horas
Que no te atreves a amar.
¡Piérdelo! Que no soy un ángel.
No soy una virgen, ni un dios,
Una imagen que venerar...
No, yo no soy nada
si no me puedes tocar.
De herirle, lastimarle;
Morderle, arañarle,
Convertirle en mi enemigo.
Y en un arranque de pasión maliciosa
Hacerle perder la paciencia.
Causar una reacción de su conciencia:
Violenta, excitante, ¡Peligrosa!
Quiero que estallen sus nervios
En una explosión ansiosa.
Para escapar, temerosa,
De esas manos audaces,
De esos labios que amenazan
Con invadir mis secretos.
Deseo penetrar su alma,
Que sus palabras se conviertan
En hechos;
Incendiar su piel y ¡Que arda!
y... ¡Que me pierda el respeto!
¡Piérdemelo ahora!
Que se me pierde el tiempo.
Me pierdo en las horas
Que no te atreves a amar.
¡Piérdelo! Que no soy un ángel.
No soy una virgen, ni un dios,
Una imagen que venerar...
No, yo no soy nada
si no me puedes tocar.