Drümz
Poeta No Poeta Drümz
Promesa y Confesión
Juro por este mundo en el que renací
y por la noche que debido a tu nombre volví a vivir,
que tu rostro abarcará lo que el agua con su voz emite
cuando su cuerpo cae lentamente en un declive de viaje.
Que tu nombre de Musa y tu apodo de Mujer
me dignen a describirte salvaje y doméstica en el poema,
llegando a la desvestida anatomía del concepto
donde la lucidez y el desvarío son amantes.
Cuando nazca tu pena y mis ojos te divisen
haciendo que el brillo de tu cabello pierda el reflejo,
cuando tus manos sientan el resquebrajar de un vacío
cuajando tu poder de mujer y tus sueños de niña,
entonces te aseguro amada imponente y mía,
por lo que me une a la miseria y a la demasía
por lo que me hizo amarte y por lo que de mí ha de conquistarte,
y por lo que nos une bajo una génesis de nueve meses,
que la noche inquietante que a tu alma capture
no sea más que un sueño mero e inquietante.
Lo que nace de mis manos, brota en mis ojos y madura de mi boca,
abarca la mirada absoluta de tu propia existencia.
La esencia perversa que llevas en tu lenguaje inocente,
se compara solo con lo inexplicable de la catarsis,
tu alegría no es mía, ni tu etérea posesión del mundo.
Tu abalorio puritano, tu sabor a encierro
lo que de ti no quieres, yo todo eso lo quiero.
No cumplamos el calendario, ni nos atemos de la mano,
que las palabras sean la descendencia de los pensamientos
y los escritos, sus póstumas letanías
aunque mañana...
aunque mañana nos duela.
Drümz.
De mi libro ENAMORADO, DESENCANTA Y OLVIDADO.
(TODO INSCRITO EN EL REGISTRO DE PROPIEDAD INTELECTUAL DE CHILE).
Juro por este mundo en el que renací
y por la noche que debido a tu nombre volví a vivir,
que tu rostro abarcará lo que el agua con su voz emite
cuando su cuerpo cae lentamente en un declive de viaje.
Que tu nombre de Musa y tu apodo de Mujer
me dignen a describirte salvaje y doméstica en el poema,
llegando a la desvestida anatomía del concepto
donde la lucidez y el desvarío son amantes.
Cuando nazca tu pena y mis ojos te divisen
haciendo que el brillo de tu cabello pierda el reflejo,
cuando tus manos sientan el resquebrajar de un vacío
cuajando tu poder de mujer y tus sueños de niña,
entonces te aseguro amada imponente y mía,
por lo que me une a la miseria y a la demasía
por lo que me hizo amarte y por lo que de mí ha de conquistarte,
y por lo que nos une bajo una génesis de nueve meses,
que la noche inquietante que a tu alma capture
no sea más que un sueño mero e inquietante.
Lo que nace de mis manos, brota en mis ojos y madura de mi boca,
abarca la mirada absoluta de tu propia existencia.
La esencia perversa que llevas en tu lenguaje inocente,
se compara solo con lo inexplicable de la catarsis,
tu alegría no es mía, ni tu etérea posesión del mundo.
Tu abalorio puritano, tu sabor a encierro
lo que de ti no quieres, yo todo eso lo quiero.
No cumplamos el calendario, ni nos atemos de la mano,
que las palabras sean la descendencia de los pensamientos
y los escritos, sus póstumas letanías
aunque mañana...
aunque mañana nos duela.
Drümz.
De mi libro ENAMORADO, DESENCANTA Y OLVIDADO.
(TODO INSCRITO EN EL REGISTRO DE PROPIEDAD INTELECTUAL DE CHILE).
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