Pues así, no creo que atraigas a las palomas.
Y tu barco se hundirá, porque Noé soltó, primeramente, un cuervo.
Pero tú sólo tendrás una oportunidad.
Pues la paloma no quiere estar contigo.
Ahora bien, entiendo que este estilo suene bien, por el contraste.
Como un respaldo, para tanta Felicidad.
Que ha de verse compensada con un poco de riesgos laborales.
Sin los pertinentes deberes, ¿ Cómo se van a sostener nuestros derechos ?
Y así, la honradez. Es decir que de algún modo, tu labor tiene sentido.
Aunque seas un Noé empecinado en la búsqueda del contraste.
Siempre, procurando que resalte el maestro, por sobre el discípulo.
O el día, por encima de la noche.
O la vitalidad, que destaque por sobre el sueño nocturno.
O los autores, que se reúnan, y abandonen sus obras.
Sería algo así como el club Bilderberg, pero más bien, Escuela de Atenas, según Rafael Sanzio.