pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si, él... una vez fue mi sed
pero tú, te has convertido
en fuente... La fuente,
esa donde se bañan
todos mis deseos,
donde los pensamiento
se refrescan al desnudo,
fuente que en cada beso sacia
y que con dulzura envicia.
Si, él... me enseñó a ser fuego
pero tú, me has enseñado
a ser mujer por completo,
has descubierto lo que guardaba,
has creado una soñadora,
en ti, las palabras no duelen,
la libertad se siente
y tu mirada con amor reverencial
a mi reflejo lo ha vuelto leal.
Si, a él... lo hice grande,
lo idolatré y lo idealicé a mi lado
por mantener el deseo
de ser amantes eternos,
pero tú, creciste en mí
e hiciste que me vuelva gigante,
tú... fuiste real mientras
mi fantasía se rompía,
te mantuviste incondicional
mientras me traicionaban ,
en silencio esperaste
a que la verdad
de mis labios brotara.
Eres aquel con quien soñé de niña,
aquel que me hace estremecer
con la yema de los dedos,
el que con la mirada me desnuda,
eres el paraíso hecho hombre,
eres fuego y calma en la piel,
eres melodía y verso ...
eres en pocas palabras
mi gran universo.
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