BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Voy viendo un sinfín de paisajes
este oeste norte sur, paraísos incesantes,
aleccionando pájaros insoslayables
bautizados en manos de la alegría.
Vestigios me esperan por doquier
sangre de realezas muertas, estirpes
deficitarias que exigen completar
su círculo estrepitoso, en desorden.
Vuelco mi fantasía en los periodos
neutros, ojos sin iris, iris deformes,
mi vida, ese sutil hilo de mirada convincente.
El bosque perfora la madrugada invisible,
yo me retiro a observar el vivir de las piedras.
Flautas e insomnes cadáveres forman
su conjunción de astros entorno al pálido progreso.
Un movimiento de mi vida
mientras disminuye el óxido de los párpados.
©
este oeste norte sur, paraísos incesantes,
aleccionando pájaros insoslayables
bautizados en manos de la alegría.
Vestigios me esperan por doquier
sangre de realezas muertas, estirpes
deficitarias que exigen completar
su círculo estrepitoso, en desorden.
Vuelco mi fantasía en los periodos
neutros, ojos sin iris, iris deformes,
mi vida, ese sutil hilo de mirada convincente.
El bosque perfora la madrugada invisible,
yo me retiro a observar el vivir de las piedras.
Flautas e insomnes cadáveres forman
su conjunción de astros entorno al pálido progreso.
Un movimiento de mi vida
mientras disminuye el óxido de los párpados.
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