Otra vez embrujada
Por el encanto de una mirada.
Otra vez seducida
Por la sonrisa que castiga
Mi más fervoroso deseo.
Si le veo,
Me ensordece el golpeteo
De algo en mi pecho.
O el hecho
De estrechar mi mano
De helados dedos.
Víctima de un sentimiento
Que nunca abandona mi alma.
Apenas le presiento
Y me arrebata la calma.
Culpable del desorden
En los pensamientos,
De la confusión
En el corazón,
De la tensión
En los nervios;
Culpable de la alegría
O la agonía,
De la mentira y el perdón.
Otra vez confundida,
Perdida la razón.
Una vez más herida
Sin intención.
Entregando una ilusión
A cambio de una amistad.
Él es el culpable,
Yo... no digo nada más.
Por el encanto de una mirada.
Otra vez seducida
Por la sonrisa que castiga
Mi más fervoroso deseo.
Si le veo,
Me ensordece el golpeteo
De algo en mi pecho.
O el hecho
De estrechar mi mano
De helados dedos.
Víctima de un sentimiento
Que nunca abandona mi alma.
Apenas le presiento
Y me arrebata la calma.
Culpable del desorden
En los pensamientos,
De la confusión
En el corazón,
De la tensión
En los nervios;
Culpable de la alegría
O la agonía,
De la mentira y el perdón.
Otra vez confundida,
Perdida la razón.
Una vez más herida
Sin intención.
Entregando una ilusión
A cambio de una amistad.
Él es el culpable,
Yo... no digo nada más.