pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
En esos senderos mágicos
de grises sueños
vestidos de arcoiris
se fraguan los romances
tildados de prohibidos,
¡ ahí, apareces amor mío!.
En esas tormentas
de lágrimas amargas,
con la brisa llena de soledad
entre truenos y relámpagos
se materializó
una cálida fantasía,
¡ llegaste a mi alma vacía!.
Llena de cicatrices
la piel sirvió de alimento
ante la hambruna
que la abrazaba,
fuente sedienta de caricias
árida enseñanza de malicia
suplicante disfraz de alegría ,
¡Enseñaste mientras aprendías!.
La mujer se volvió reina
y rescató a la niña enferma,
se despertó de la ceguera
y ante la tumba se llenó de vida,
aprendió a ser su dueña
y vestida de guerrera sueña,
ha crecido la pequeña
y sus poemas lo gritan,
¡ eres la inspiración sin ser cadena!.
Amarte sin dejar de amarme
es triunfar sin guerras,
poder soñar sin miedos
es ser dueña del cielo,
sonreír sin riesgos
es conquistar mares,
sentir tu presencia
incluso en la ausencia
es saber que el amor existe
y que vivirlo, vale la pena.
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