Lord Visent
Poeta recién llegado
Voy a regalar otra flor más,
regada durante la tormenta
de esta cabeza.
¿La cuidarás?
Esta es la última hortensia de mi ramo,
la más marchita, la menos lozana,
el fiel espejo de su portador
acusado por su color bayo.
Y tu jovial cantar,
mis frívolas palabras
que hablan de herejías
me recuerdan aquellos ratos
en los que prefería
estar a tu ser agarrado.
Y en mi pecho florece
la más elegante amargura,
es una negra escolopendra
que se agita
y con su espeluznante reptar
me enamora.
Y tu desfile de luces
cuando muestras tu sonrisa,
eres hija única de la primavera
y sobrina de la llena luna.
Y el cantar estruendoso
procedente del negro mirlo
me recuerdan a las mañanas
en las que me despiertan
los cortos bramidos del viento
en aquella tan alta casa.
Esta es la última lavanda de mi ramo,
intensa flor vestida de violeta
reina de las vistas y la belleza
en aquel pueblo de verano.
Ojalá simplemente pudiera
Recitártelo, o solo contarlo,
mas prefiero darlo en mano
para que así puedas disfrutar del aroma.
Pequeña flor de luna,
me recuerdas las tardes de invierno
en las que tu mirada me pedía
que volviésemos a vernos
durante aquellos 365 días.
regada durante la tormenta
de esta cabeza.
¿La cuidarás?
Esta es la última hortensia de mi ramo,
la más marchita, la menos lozana,
el fiel espejo de su portador
acusado por su color bayo.
Y tu jovial cantar,
mis frívolas palabras
que hablan de herejías
me recuerdan aquellos ratos
en los que prefería
estar a tu ser agarrado.
Y en mi pecho florece
la más elegante amargura,
es una negra escolopendra
que se agita
y con su espeluznante reptar
me enamora.
Y tu desfile de luces
cuando muestras tu sonrisa,
eres hija única de la primavera
y sobrina de la llena luna.
Y el cantar estruendoso
procedente del negro mirlo
me recuerdan a las mañanas
en las que me despiertan
los cortos bramidos del viento
en aquella tan alta casa.
Esta es la última lavanda de mi ramo,
intensa flor vestida de violeta
reina de las vistas y la belleza
en aquel pueblo de verano.
Ojalá simplemente pudiera
Recitártelo, o solo contarlo,
mas prefiero darlo en mano
para que así puedas disfrutar del aroma.
Pequeña flor de luna,
me recuerdas las tardes de invierno
en las que tu mirada me pedía
que volviésemos a vernos
durante aquellos 365 días.