Lara Blanco
Poeta recién llegado
I
Tú, a cada paso, en cada rostro imaginado en el ocaso: Tú.
Tú, entre el periodo entre lapso y colapso: Tú.
II
Incapaz de olvidar la suavidad de tu tez,
incapacitada para amar de nuevo otra vez,
inusitada y condenada soledad sin tu ser,
decidiendo: consumirme lento. O simplemente arder.
III
¿Me quisiste alguna puta vez?
IV
Porque no entendiste que el querer no era suficiente,
simplemente decidiste dejarme ser la fuerte;
el dique inerte que filtraba tus emociones,
y lo supe entonces, que, sin contemplaciones
volarías hacia nuevas estaciones.
V
Tú, a cada espasmo del orgasmo: Tú.
Tú, a cada paso, en cada rostro imaginado en el ocaso: Tú.
Tú, entre el periodo entre lapso y colapso: Tú.
II
Incapaz de olvidar la suavidad de tu tez,
incapacitada para amar de nuevo otra vez,
inusitada y condenada soledad sin tu ser,
decidiendo: consumirme lento. O simplemente arder.
III
¿Me quisiste alguna puta vez?
IV
Porque no entendiste que el querer no era suficiente,
simplemente decidiste dejarme ser la fuerte;
el dique inerte que filtraba tus emociones,
y lo supe entonces, que, sin contemplaciones
volarías hacia nuevas estaciones.
V
Tú, a cada espasmo del orgasmo: Tú.