
DELICADOS ESTAMBRES.
Es difícil de interpretar…
¿Cuántas lunas tiene este viaje?
Peregrinando desiertos de amores verdes
cae el viento sobre danzas desabrigadas
que vagan entre arrastrados alfileres.
Arpillera para oír palpitantes campanas
de un tabernáculo con incienso y aromas
entre la cresta del baile de los árboles
y la lava roja para un paso de la garganta
Él, ya se había ido del cuerpo,
no dejo vapor para extraer la propia luz
y poder atrapar su encanto de estanque.
Aunque siempre había estado ahí,
bienvenida
la detonación de esa vorágine nocturna
que siempre se tiñe frente al primer beso
y donde todo el alma decide arrodillarse.
¿Qué me sostiene ahora?
Un mar de atracaderos de espera,
envuelto balanceo que es bahía,
romero, cuerpo encantado…, vahído
de pechos y bares enloquecidos.
* * * * * * *
El espiritu se quiso fugar del cuerpo. Guardar ese doloroso instante es siempre como frotar un
jersey queriendo que su tejido siga siendo la reverberación posible del sueño último y deseado.
(luzyabsenta)
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