pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desnuda con versos desordenados
con la distancia quemando...
te pienso.
Te busco en las sendas de mi piel
que encendidas tu nombre recitan...
Te extraño.
Los suspiros en el pecho se quedan
aguardando el roce de tus manos...
Te sueño.
La lluvia debajo de las sábanas
con estruendo fluye, me inunda...
Te deseo...
Usted, mi gran caballero
ha creado jardines en los desiertos...
Te anhelo.
Tú, mi conquistador rendido
ha despertado lo muerto,
lo que creí dormido....
Te admiro.
Tú, mi leal escudero y espada
de pie me has enseñado a estar...
Te siento.
Tú, mi gran estremecimiento
que al alma has llenado...
Te vivo.
Tú, mi niño dulce y hombre de fuego
que en cada encuentro enseñas
a conquistar la gloria...
Eres alimento.
Tú, mi compañero de sonrisas
y auyentador de lágrimas,
me vuelves ninfa en tu universo...
Eres libertad.
Tú, mi poeta naciente
en cada caricia grabas versos
que me dejan extasiada...
Eres paraíso.
La felicidad has creado,
tiene ojos de niño enamorado,
huele a sonrisas infantiles,
se viste de sueños frescos,
lleva nuestros nombres
y nos abraza con sutileza...
La felicidad existe entre tú y yo
la hemos hecho nuestra,
no importa si vienen tormentas
tomados de la manos
haremos que la felicidad no muera,
por que la felicidad eres tú, soy yo.
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