pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
La conocí una mañana
de primavera
en medio de las sombras,
entre nubes cargadas de llanto
en el último mayo
sin flores...
Sintiendo la daga
aún en el pecho
y con los ojos llenos de lágrimas,
se levantó la cortina ilusa
que sobre ella
ejercía de velo...
La vi, ahí estaba,en silencio
esperando ser descubierta,
me sonrió y sonrió mi alma,
tan cerca de ella, ¡ tan cerca!
que pude tocarla...
Acaricié su rostro
y cerrando los ojos
la grabé en mi memoria,
ella permaneció frente a mí
sin reproches, sin culpas,
sus ojos llenos de brillo
acabaron con mi negra tristeza...
En su cabellera larga
los sueños colgaban
e incitaban a ser alcanzados,
acaricié sus ojos
y no había llanto,
al oír su voz me estremecí
y por fin pude escucharla...
" Por fin estas aquí,
llevo una vida esperándote,
he intentado hacer que me veas
pero tus miedos no te han dejado,
¡mírame y mírate!".
La vi, bella, valiente,
fuerte, soñadora y alegre,
niña inocente, chiquilla curiosa,
chica alocada, mujer única,
hija, hermana, madre,
hembra, fiera, ángel y humana...
Es ella, es real, la miro,
la siento y la amo,
desde aquel día
en aquel mayo gris de lluvia
donde las flores no olían,
nació la mujer que amo
frente al espejo que me vió llorar.
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