Dvaldés
Poeta que considera el portal su segunda casa
Gótica
La ciudad por la noche viste luces
un oscuro ropaje de centellas,
van colgando en su pecho viejas cruces
y la cubre aquel velo con estrellas.
Con miradas y avisos me seduces
mi vertiente de bailes y morcella,
a tu lengua bohemia me conduces
¡Una musa nocturna siempre bella!
Yo deseo a su mano con anillos
de concreto y metales sin reproche,
ir prendado a su piel de tusco y brillos
recorriendo a sus venas en un coche.
Al final quiero undirme en sus castillos
y perderme en sus lunas y derroche.
Dvaldés
La ciudad por la noche viste luces
un oscuro ropaje de centellas,
van colgando en su pecho viejas cruces
y la cubre aquel velo con estrellas.
Con miradas y avisos me seduces
mi vertiente de bailes y morcella,
a tu lengua bohemia me conduces
¡Una musa nocturna siempre bella!
Yo deseo a su mano con anillos
de concreto y metales sin reproche,
ir prendado a su piel de tusco y brillos
recorriendo a sus venas en un coche.
Al final quiero undirme en sus castillos
y perderme en sus lunas y derroche.
Dvaldés