coral
Una dama muy querida en esta casa.
¡Ay quien pudiera!
¡Ay! quien pudiera arrebatar al tiempo
esos amores con sabor a versos,
rodando aros por los floridos campos,
correteando las comentas con el viento.
esos amores con sabor a versos,
rodando aros por los floridos campos,
correteando las comentas con el viento.
¡Ay! quien pudiera devolver los sueños,
escribir en las paredes un te quiero,
inocencia de unos años lejos,
como lejos se quedaron los recuerdos.
escribir en las paredes un te quiero,
inocencia de unos años lejos,
como lejos se quedaron los recuerdos.
¡Ay! quien pudiera correr
por la escalera de madera
ya carcomida por el tiempo;
tan sólo quedan los maderos viejos
donde se prende la enredadera y mis recuerdos.
por la escalera de madera
ya carcomida por el tiempo;
tan sólo quedan los maderos viejos
donde se prende la enredadera y mis recuerdos.
Pero... recuerdo a un jovencillo delicado,
que tocaba su guitarra en mi ventana,
sus ojos eran tan oscuros como la misma
aurora en la mañana.
que tocaba su guitarra en mi ventana,
sus ojos eran tan oscuros como la misma
aurora en la mañana.
¡Ay! quien pudiera devolver el tiempo...
pintar de corazones el cuaderno,
y ver trepar por los balcones
aquel chiquillo...para robarme un beso.
pintar de corazones el cuaderno,
y ver trepar por los balcones
aquel chiquillo...para robarme un beso.
Prudencia Arenas
Coral.
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