Hoy enceguecí viendo los hermosos colores de tu aurora boreal,
son infinitos y mi prisma no los reflejaba todos,
pues soy solo un viajero sediento,
y te me has presentado como mil manantiales,
tu piel brilla ante la luna como un lienzo perfecto,
y yo lejos de ser un Monet, voy dando trazos de un paisaje sin luz.
Eres el oasis para alguien que no ha conocido el desierto...
Y en medio de esa tempestad de emociones,
mi corazón hizo evidente su rugir,
no era una protesta, o tal vez lo era,
era la desazón de no poder sentirte tanto como quisiera,
era el hielo glaciar recorriendo mis venas al pensar que te alejas,
pues tu calido aliento esta vez no llegó, me dejó en tinieblas.
Lo se, lo admito, estoy perdido en ti,
pero más perdido sin ti,
y acaso puedes culparme?
si buscaba una estrella y apareciste tu para ser mi galaxia,
si admiraba el atardecer lejano y tu me has llevado a volar sobre el,
si suspiraba por el arcoíris y tu me mostraste el tesoro que esconde.
si la felicidad me hacía sonreír y ahora a tu lado me inunda hasta llorar,
porque vibra por todas partes, porque no la puedo controlar
acaso me puedes culpar ?
Entonces resolvamos la partida,
hoy juego mi última carta,
porque te quiero ver reír, te quiero ver volar,
te quiero ver feliz y que la luna te busque para que la hagas brillar.
Es el as de mi corazón el que pongo en tu mazo,
porque quiero aprender a amarte, pero no quiero retrazarte
si las limitaciones de mi alma opacan tu andar, no hay nada que hacer,
bota la carta, no la debes jugar.
Usa tus armas,
desprecio, distancia, olvido,
las he visto en mil lugares
pero en ti no las he conocido,
Si es hora, lo acepto sin protesta,
he recibido una magia infinita,
he podido escuchar los colores y olfatear los sabores,
he sentido tu latir dentro de mi pecho,
he sentido ... y siempre supe que debía pagar el precio.
Y no te afanes, sabes que te quiero,
amo tus cumbres y tus valles,
todos tu pliegues, todos tus detalles,
amo el sol en tu noche,
adoro tu sonrisa, me pierdo en tu derroche
Queda una jugada y tu decides,
si me lanzas o me llevas,
decidelo con calma,
ten cuidado como juegas,
porque te llevas mi alma,
si es una dulce compañera,
pues vamos pues los dos,
si es amargura lo que genera,
es hora de decir adiós.
son infinitos y mi prisma no los reflejaba todos,
pues soy solo un viajero sediento,
y te me has presentado como mil manantiales,
tu piel brilla ante la luna como un lienzo perfecto,
y yo lejos de ser un Monet, voy dando trazos de un paisaje sin luz.
Eres el oasis para alguien que no ha conocido el desierto...
Y en medio de esa tempestad de emociones,
mi corazón hizo evidente su rugir,
no era una protesta, o tal vez lo era,
era la desazón de no poder sentirte tanto como quisiera,
era el hielo glaciar recorriendo mis venas al pensar que te alejas,
pues tu calido aliento esta vez no llegó, me dejó en tinieblas.
Lo se, lo admito, estoy perdido en ti,
pero más perdido sin ti,
y acaso puedes culparme?
si buscaba una estrella y apareciste tu para ser mi galaxia,
si admiraba el atardecer lejano y tu me has llevado a volar sobre el,
si suspiraba por el arcoíris y tu me mostraste el tesoro que esconde.
si la felicidad me hacía sonreír y ahora a tu lado me inunda hasta llorar,
porque vibra por todas partes, porque no la puedo controlar
acaso me puedes culpar ?
Entonces resolvamos la partida,
hoy juego mi última carta,
porque te quiero ver reír, te quiero ver volar,
te quiero ver feliz y que la luna te busque para que la hagas brillar.
Es el as de mi corazón el que pongo en tu mazo,
porque quiero aprender a amarte, pero no quiero retrazarte
si las limitaciones de mi alma opacan tu andar, no hay nada que hacer,
bota la carta, no la debes jugar.
Usa tus armas,
desprecio, distancia, olvido,
las he visto en mil lugares
pero en ti no las he conocido,
Si es hora, lo acepto sin protesta,
he recibido una magia infinita,
he podido escuchar los colores y olfatear los sabores,
he sentido tu latir dentro de mi pecho,
he sentido ... y siempre supe que debía pagar el precio.
Y no te afanes, sabes que te quiero,
amo tus cumbres y tus valles,
todos tu pliegues, todos tus detalles,
amo el sol en tu noche,
adoro tu sonrisa, me pierdo en tu derroche
Queda una jugada y tu decides,
si me lanzas o me llevas,
decidelo con calma,
ten cuidado como juegas,
porque te llevas mi alma,
si es una dulce compañera,
pues vamos pues los dos,
si es amargura lo que genera,
es hora de decir adiós.