Lírico.
Exp..
La espera
Sin nada que ganar, sin nada nuevo
que perder, ya sin nada que me impida
odiar mi corazón, sin más salida
que cuatro versos malos, ni me muevo.
Con sueños enterrados, con placebo
que ya no da placer, con mi manida
manera de dolerme por la vida,
con pan de cada día que no pruebo.
Sin nada y con un todo aborrecible
por tedioso, me entrego a la tarea
de no hacer nada y todo, abandonado.
Y sumido en rutina previsible
he dejado al deseo en la azotea
esperando que se haya suicidado.
Sin nada que ganar, sin nada nuevo
que perder, ya sin nada que me impida
odiar mi corazón, sin más salida
que cuatro versos malos, ni me muevo.
Con sueños enterrados, con placebo
que ya no da placer, con mi manida
manera de dolerme por la vida,
con pan de cada día que no pruebo.
Sin nada y con un todo aborrecible
por tedioso, me entrego a la tarea
de no hacer nada y todo, abandonado.
Y sumido en rutina previsible
he dejado al deseo en la azotea
esperando que se haya suicidado.
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