Remix: Alicia escribe un poema de amor a Lewis Carrol

elena morado

Poeta que considera el portal su segunda casa
"Antes de nacer, te pedí que elegieras el color de mis ojos,
pero nuestras almas eran jóvenes y nunca habían caído en la tierra,
todo lo que vimos hasta entonces fue el cielo, así que elegí azul".
Estos versos pertenecen a una canción.​



La estampa perfecta:
tus manos acariciando mi pelo.

Esas noches
cuando me desdoblo
araño las paredes en busca de agujeros negros y puertas
del tiempo,
mientras tú resuelves jeroglíficos que salen de mi boca
en algún idioma derivado del latín:

et elegit de hyacintho, et avibus in cubiculum tumm.

Mi insomnio y yo
no nos llevamos bien
pero en ocasiones algún simpático fantasma
asiste a la fiesta como invitado especial
y me olisquea entre las piernas como
un perro abandonado:

Hola Alicia, ¿cómo estás?
Y Alicia se da media vuelta y sonríe
mientras lanza cartas al aire
y de pronto cientos de soldados naipe apuntan directamente a su cabeza
y a su corazón.

Otras noches viene un príncipe moderno a buscarme
y me lleva en metro
o en autobuses de dos pisos a contemplar Palacios de Hielo
y a parques llenos de familias de dinosaurios
celíacos
y nos sentamos en bancos con nombres
de personas que ya han muerto.

-Soñé que me querías-.

También me lleva al McDonald's y me invita
a una completa con doble de queso y cuando
te limpias el ketchup de la boca, una mano
juega debajo de la mesa
mientras me dice cositas al oído.

-Yo quiero esa estampa: tus manos acariciando mi pelo-.

Porque el amor, eso puede ser:
sonrisas de mujeres azules que cuelgan de las paredes
familias de dinosaurios que echan pan sin gluten
al estanque de los patos, unas manos
que se enredan en tu pelo
o un trino de pájaros,

incluso un asiento vacío.

_________


Antonia Mauro
 
Última edición:
"Antes de nacer, te pedí que elegieras el color de mis ojos,
pero nuestras almas eran jóvenes y nunca habían caído en la tierra,
todo lo que vimos hasta entonces fue el cielo, así que elegí azul".
Estos versos pertenecen a una canción.​



La estampa perfecta:
tus manos acariciando mi pelo.

Esas noches
cuando me desdoblo
araño las paredes en busca de agujeros negros y puertas
del tiempo,
mientras tú resuelves jeroglíficos que salen de mi boca
en algún idioma derivado del latín:

et elegit de hyacintho, et avibus in cubiculum tumm.

Mi insomnio y yo
no nos llevamos bien
pero en ocasiones algún simpático fantasma
asiste a la fiesta como invitado especial
y me olisquea entre las piernas como
un perro abandonado:

Hola Alicia, ¿cómo estás?
Y Alicia se da media vuelta y sonríe
mientras lanza cartas al aire
y de pronto cientos de soldados naipe apuntan directamente a su cabeza
y a su corazón.

Otras noches viene un príncipe moderno a buscarme
y me lleva en metro
o en autobuses de dos pisos a contemplar Palacios de Hielo
y a parques llenos de familias de dinosaurios
celíacos
y nos sentamos en bancos con nombres
de personas que ya han muerto.

-Soñé que me querías-.

También me lleva al McDonald's y me invita
a una completa con doble de queso y cuando
te limpias el ketchup de la boca, una mano
juega debajo de la mesa
mientras me dice cositas al oído.

-Yo quiero esa estampa: tus manos acariciando mi pelo-.

Porque el amor, eso puede ser:
sonrisas de mujeres azules que cuelgan de las paredes
familias de dinosaurios que echan pan sin gluten
al estanque de los patos, unas manos
que se enredan en tu pelo
o un trino de pájaros,

incluso un asiento vacío.

_________


Antonia Mauro

Escribes de puta madre, Elenita. No pares.
Abrazo.
 
Escribes de puta madre, Elenita. No pares.
Abrazo.

Muchas gracias Andreas.

Prometo no dejarlo, sobretodo porque quiero seguir mejorando poco a poco
tengo aliciente, quiero seguir escribiendo, quiero seguir aprendiendo.
Entonces no lo dejaré. Y aparcaré la vagancia que tengo para escribir y corregir sobretodo.
Me gusta escribir, por pura y mera afición, sin más pretenciones que el inmenso placer de escribir.
A veces por necesidad, otras porque te apetece, otras por diversión.
otras por tocarlos...jjaaj pero literalmente, en poesía claro.

Un abrazo Andreítas.
 
Última edición:
-Yo quiero esa estampa: tus manos acariciando mi pelo-.

Porque el amor, eso puede ser:
sonrisas de mujeres azules que cuelgan de las paredes
familias de dinosaurios que echan pan sin gluten
al estanque de los patos, unas manos
que se enredan en tu pelo
o un trino de pájaros,

incluso un asiento vacío.
Un asiento vacío, que será ocupado por un recuerdo grato. O mejor una mano que acaricia el pelo, una sonrisa que sabe dibujarse en cada boca, esos labios que llevan prendidos besos dispuestos a entregar. Un mundo que sea un poco más hermoso, en el que las gentes seamos mejores. Un mundo con manos que acaricien y no agredan, bocas que sonrían y no insulten...
reciosos, como siempre, tus versos emocionados y emocionantes, Antonia. Un beso y mi cordial abrazo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba