NATHALIA -IX
Somos nuevamente
en lo alto de la noche
pájaros dolientes,
nómada cosmogonía
fluyendo en
paralelas caricias.
Alma y cuerpo
aferrados a urdimbres
complejas,
sol contra labios
en la fotografía
de una hora que refluye
con la luna intacta en su boca.
Las miradas aprietan
una sombra rutilante y hermosa
en el vientre del silencio.
Lejos de las paredes
perdidas en el tiempo
el minuto tibio
encuentra sus párpados
bajando por el oropel de la vida.
Puedes besar mi silencio
mi soledad y azul desvelo,
puedes abrir este páramo
y buscar en mi corazón
el hermoso perfil de tu semblante blanco.
Eban