Tu indiferencia
ensordeció mis oídos,
la huida imprevista
de tu persona, me vistió
de luto, vivía adornada
con tu vocabulario apasionado,
que se extravió en algún
escrito inconcluso,
desde entonces
tu nombre se hizo noche,
te busco pero no te encuentro,
con que secreta sombra
vives ahora, le pusiste
fin a los verbos tiernos,
y los puntos suspensivos
de tus besos dulces,
les di vida a los poemas
que me dedicaste,
los te amos de todas
las noches que pintabas
en mi espalda cuando
nos íbamos a dormir,
siento que todo termino,
ahora las mañanas
llegan heladas a mi cama vacía,
se extinguió el fuego
de los ocasos febriles,
no se donde te perdiste ni donde te soñé,
se agoto la lluvia de los
romances nocturnos,
y la música
de tu vocalizar...,
¡ Enmudeció !
SIBY