Locuras de amor
por lo que resurge
en el fondo de la música
Rescoldos de ceniza
encendida por el humo
que calienta y ahoga las penas
Alumbradas con vino
que riega las neuronas
colonizadas por la melancolía
Espasmos del alma en agonía
Recalcitrante el sol
penetra en otoño
No se quiere dar por vencido
porque ama sus retoños
y detesta la desnudez
Le asusta plegarse a su ausencia
Cascabeles sonando al unísono
para marear al frio invierno
y tenerse que ocultar
bajo el manto blanco
que hiela los huesos
Pureza la batalla
de los desencuentros
para que la primavera
los disuelva en agua clara
que limpie los infiernos
Plegaria en el olvido de los muertos
para resucitar el reino de los viajeros
no muertos en sus entierros
donde los tuertos
no eran reyes sino ciegos
Aplaca el destierro de los aposentos
para que la noche
no de cobijo a los tormentos
Verde respire la tierra de los lamentos
y florezcan las amapolas en los desiertos
Piedad al señor de los cielos
que cuida a sus siervos
y los aleje de los demonios
que cobijan a los muertos
vivos sin remedio
Plagiar el amor
en cualquiera de sus formas
y la espiga de la concordia
alimente y derrita el miedo
pues vivir es misericordia
para las inquietantes huellas
en los cerros de los encierros
Dormir al aire libre en confianza
sea el resultado de la suma de esperanzas
de millones de años evolutivos y envolventes
que no olvidaron nuestros ancestros
y nuestros genes repliquen
por los restos
Derechos reservados
03/09/2019
Dikia
por lo que resurge
en el fondo de la música
Rescoldos de ceniza
encendida por el humo
que calienta y ahoga las penas
Alumbradas con vino
que riega las neuronas
colonizadas por la melancolía
Espasmos del alma en agonía
Recalcitrante el sol
penetra en otoño
No se quiere dar por vencido
porque ama sus retoños
y detesta la desnudez
Le asusta plegarse a su ausencia
Cascabeles sonando al unísono
para marear al frio invierno
y tenerse que ocultar
bajo el manto blanco
que hiela los huesos
Pureza la batalla
de los desencuentros
para que la primavera
los disuelva en agua clara
que limpie los infiernos
Plegaria en el olvido de los muertos
para resucitar el reino de los viajeros
no muertos en sus entierros
donde los tuertos
no eran reyes sino ciegos
Aplaca el destierro de los aposentos
para que la noche
no de cobijo a los tormentos
Verde respire la tierra de los lamentos
y florezcan las amapolas en los desiertos
Piedad al señor de los cielos
que cuida a sus siervos
y los aleje de los demonios
que cobijan a los muertos
vivos sin remedio
Plagiar el amor
en cualquiera de sus formas
y la espiga de la concordia
alimente y derrita el miedo
pues vivir es misericordia
para las inquietantes huellas
en los cerros de los encierros
Dormir al aire libre en confianza
sea el resultado de la suma de esperanzas
de millones de años evolutivos y envolventes
que no olvidaron nuestros ancestros
y nuestros genes repliquen
por los restos
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Dikia
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