Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y los perros hacen
guardia mientras los
espíritus del día
descansan su labor
tan tranquilos como
Lo permita el salteador
oportuno. Despierta en
horas de sueños y trabaja
Es la última fecha,
y la tristeza cae de
a copos sobre la
serpiente dormida
Pinceladas de almas
de niños por doquier,
cambian a un triste
y gélido paisaje
Una conversación
a distancia se impone
entre callejones,
y el silencio se aflige
El suelo canta como
ranas con la imprudente pisada, y los guardias
persiguen su objetivo.
El reloj natural anuncia
la hora con su distintivo
Onomatopeya, mientras
se duermen las pisadas.
Los perros duermen
bajo el metal del 70
Huyendo del frío,
soñando con salteadores.
guardia mientras los
espíritus del día
descansan su labor
tan tranquilos como
Lo permita el salteador
oportuno. Despierta en
horas de sueños y trabaja
Es la última fecha,
y la tristeza cae de
a copos sobre la
serpiente dormida
Pinceladas de almas
de niños por doquier,
cambian a un triste
y gélido paisaje
Una conversación
a distancia se impone
entre callejones,
y el silencio se aflige
El suelo canta como
ranas con la imprudente pisada, y los guardias
persiguen su objetivo.
El reloj natural anuncia
la hora con su distintivo
Onomatopeya, mientras
se duermen las pisadas.
Los perros duermen
bajo el metal del 70
Huyendo del frío,
soñando con salteadores.