EL IMIAMENSE
Poeta
Otoño
El sol aún nos calienta
aunque la fría chimenea entumecida
y con sabor metálico en su boca
está a punto de despertar.
Aún hay tiempo de dejar
a un lado la tortura;
reliquia del medioevo,
clásico de la policía política,
lo típico de sádicos sin empatía.
Cambiémosla por arrumacos
- incluso podrían ser virtuales
la mitad de ellos -
y por mimos a precio de saldo.
Todo antes que los drones de
la desilusión sobrevuelen
la ciudad
acechando a las mascotas
o que nuestra pasión,
antaño importante,
se convierta en juguete roto.
Copyright 2019 El Imiamense
El sol aún nos calienta
aunque la fría chimenea entumecida
y con sabor metálico en su boca
está a punto de despertar.
Aún hay tiempo de dejar
a un lado la tortura;
reliquia del medioevo,
clásico de la policía política,
lo típico de sádicos sin empatía.
Cambiémosla por arrumacos
- incluso podrían ser virtuales
la mitad de ellos -
y por mimos a precio de saldo.
Todo antes que los drones de
la desilusión sobrevuelen
la ciudad
acechando a las mascotas
o que nuestra pasión,
antaño importante,
se convierta en juguete roto.
Copyright 2019 El Imiamense