TARDE GRIS
Poeta que considera el portal su segunda casa
TU MUJER
La noche convirtió el sigilo en un manto envolvente de fuego,
los murmullos de tu paso acamparon en mi cuerpo
y en un beso ya esperado, tolvaneras de pasión sin tiempo,
fueron danza ardiente en las sábanas mojadas de mi lecho.
Dos almas encallaron silenciosas en el mismo puerto,
anclaron esas huellas descubiertas por el universo
respirando vida, amor, entrega y locura en su momento.
Hoy tu mujer recrea los pasajes de esa unión de magia dentro
de su corazón enamorado que late y aguarda con anhelo
volver a la hoguera donde los leños encendidos son su aliento
para posar en tu castillo y ser la reina de tu templo.