BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
De mis demonios subterráneos
aquellos que insisten en impulsos,
níveas muertes, celebridades impuestas,
cuerdas sumergidas, con cabos de nudos
y de trenzas soterradas; de aquellos
nudos de corbata, utilizados como esporas
semillas de una larga concesión o aplazamiento,
y de esas persianas trámites de oscuras realidades,
impongo el silencio, y alzo el velo de noche
y la noche entera, estrella sobre estrella.
De esas muertes conjuntas, de esas muertes;
alzo la tierra entera y sitúo sus centinelas
en nubes o nebulosas de azufre y titanio.
De los que existen todavía, aunque doblegados;
por el miedo, por el odio, por el asco, por el sometimiento
de las propias vigilias: alzo la tierra y la noche
y busco, perdidamente, la huella de su paso.
©
aquellos que insisten en impulsos,
níveas muertes, celebridades impuestas,
cuerdas sumergidas, con cabos de nudos
y de trenzas soterradas; de aquellos
nudos de corbata, utilizados como esporas
semillas de una larga concesión o aplazamiento,
y de esas persianas trámites de oscuras realidades,
impongo el silencio, y alzo el velo de noche
y la noche entera, estrella sobre estrella.
De esas muertes conjuntas, de esas muertes;
alzo la tierra entera y sitúo sus centinelas
en nubes o nebulosas de azufre y titanio.
De los que existen todavía, aunque doblegados;
por el miedo, por el odio, por el asco, por el sometimiento
de las propias vigilias: alzo la tierra y la noche
y busco, perdidamente, la huella de su paso.
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