Puccinela
Poeta adicto al portal
Punzada de tremendo quejido
quiebro al girar en mi mismo
por retener tu abrazo
que esquiva la ardiente necesidad
de mi piel por estar en ti.
La intolerancia
de tus besos sin los míos
rebana un pliegue de vida
a la vértebra del tiempo
para engendrar la sabia de sangre
en cualquier soplo de aliento.
quiebro al girar en mi mismo
por retener tu abrazo
que esquiva la ardiente necesidad
de mi piel por estar en ti.
La intolerancia
de tus besos sin los míos
rebana un pliegue de vida
a la vértebra del tiempo
para engendrar la sabia de sangre
en cualquier soplo de aliento.
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