Gino C.
Gino Cárdenas servirdor del romanticismo
No existe historia, ni tampoco necesidad
En aquella extraña situación de mi memoria
Un eco retumba en mi mente, un fantasma cubre las fantasías del amor que alguna vez por ti expresó mi corazón
Una face empieza a tener un final para dar comienzo a la penumbra de la soledad
No pude darme cuenta a tiempo el acto de desprecio, la señal de la necesidad de cariños y colores, la importancia en lo importante del afecto, la claridad del sentir en tu alma
Mientras el soporte del silencio se hace evidente, no hay necesidad de palabras, no hay necesidad de rimas o versos, no hay necesidad de una explicación, pues el esta aquí el final de nuestra ilusión
Y con tu llegada, llegan a mi las lecciones de de un corazón, de la quimera olvidada, de una ecuación perfecta simplemente te veo venir Soledad.
En aquella extraña situación de mi memoria
Un eco retumba en mi mente, un fantasma cubre las fantasías del amor que alguna vez por ti expresó mi corazón
Una face empieza a tener un final para dar comienzo a la penumbra de la soledad
No pude darme cuenta a tiempo el acto de desprecio, la señal de la necesidad de cariños y colores, la importancia en lo importante del afecto, la claridad del sentir en tu alma
Mientras el soporte del silencio se hace evidente, no hay necesidad de palabras, no hay necesidad de rimas o versos, no hay necesidad de una explicación, pues el esta aquí el final de nuestra ilusión
Y con tu llegada, llegan a mi las lecciones de de un corazón, de la quimera olvidada, de una ecuación perfecta simplemente te veo venir Soledad.