suenios
Poeta asiduo al portal
Los huesos...
ya no queda odio. no más rencor.
ni ansiedad ilimitada para beber tu sangre,
Solo una sombra en penumbra.
que me recalca tu Esfinge indeleble.
En estos cenizos huecos oscuros.
Como Moebius de galaxia,
células exiliadas.
En una mar perturbarte cósmico,
pero aún así.
tu presencia cardiaca.
es paradigma escrito en fuego.
detallado con signos de silencio. y viento.
en este cuerpo lentamente desintegrado de viejo.
No tengo ya piel, ni ríos.
Sólo un poco de luz luna.
suficiente eco.
desierto de almas difunta.
partículas con rostro.
festejando lo no mortal.
Sobre dunas de huesos,
Es la nada tan sutil.
suficiente su estigma.
renaciendo en los restos de la oscuridad y el silencio.
Para beber otra vez.
Tu sangre.
Y bañarme con la saliva.
de tu tierra, tu espacio y tu tiempo.,