Nat Guttlein
さん
He encontrado las mil y una formas de encontrarte sin buscarte,
y sin embargo seguir reconociendote entre cada poro de mi piel,
de las grietas deshuesadas de mi rostro,
entre las arrugas que se van coloreando en torno pasan los años,
pasan los recuerdos,
pasa la experiencia,
pasan los amantes,
y sin embargo nunca terminas de pasar tú.
Puedo odiarte porque es fácil caer en el pecado, puedo desearte porque aún me siguen tentando las manzanas,
puedo dibujar siluetas vacias en mi almohada porque aún siento tu calor en ella,
y puedo mentirle al mundo con una sonrisa.
Pero no a ti.
A quien por más que grite,
desafíe,
acorrale,
escupa,
y maldiga,
seguiré encontrando cada vez que los restos de mi alma compungida,
siga pronunciando.
Te has ido y no vas a volver,
espero nunca lo hagas,
ya que me sería doloroso y difícil volver a jalar el gatillo.
Aunque la primera bala aún lleve tu lápiz de labios.
y sin embargo seguir reconociendote entre cada poro de mi piel,
de las grietas deshuesadas de mi rostro,
entre las arrugas que se van coloreando en torno pasan los años,
pasan los recuerdos,
pasa la experiencia,
pasan los amantes,
y sin embargo nunca terminas de pasar tú.
Puedo odiarte porque es fácil caer en el pecado, puedo desearte porque aún me siguen tentando las manzanas,
puedo dibujar siluetas vacias en mi almohada porque aún siento tu calor en ella,
y puedo mentirle al mundo con una sonrisa.
Pero no a ti.
A quien por más que grite,
desafíe,
acorrale,
escupa,
y maldiga,
seguiré encontrando cada vez que los restos de mi alma compungida,
siga pronunciando.
Te has ido y no vas a volver,
espero nunca lo hagas,
ya que me sería doloroso y difícil volver a jalar el gatillo.
Aunque la primera bala aún lleve tu lápiz de labios.