PRIANKA
Poeta recién llegado
Esa furia en el ocaso de un día
nuestra muta apatía
el desacierto
nuestro continuo descontento
la playa no es el mejor momento.
Esos labios que ya no sonreían
mis entrañas que se retorcían
en el furor de tu concierto
de esos gritos mudos en el viento
de un “ya sé que no me amas”,
esa brisa cálida en mi rostro
los últimos rayos en mi piel dorada
la carne erizada
los ojos ardiendo.
Nos dolerá la arena,
nos dolerá el mar y las gaviotas
y en tus recuerdos tibios de melancolía
recordaras este día.
Esa agua salada en los poros
el silencio acordado
nuestra pacifica cobardía
tu mano en mi mano enlazada
en el vaivén de las olas
y yo solo quiero dejarte ir.
nuestra muta apatía
el desacierto
nuestro continuo descontento
la playa no es el mejor momento.
Esos labios que ya no sonreían
mis entrañas que se retorcían
en el furor de tu concierto
de esos gritos mudos en el viento
de un “ya sé que no me amas”,
esa brisa cálida en mi rostro
los últimos rayos en mi piel dorada
la carne erizada
los ojos ardiendo.
Nos dolerá la arena,
nos dolerá el mar y las gaviotas
y en tus recuerdos tibios de melancolía
recordaras este día.
Esa agua salada en los poros
el silencio acordado
nuestra pacifica cobardía
tu mano en mi mano enlazada
en el vaivén de las olas
y yo solo quiero dejarte ir.