BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Donde yace la tierra
el sol enmudece sus cintas arcanas,
rocío metálico sin astillas ni erosiones.
Donde almacenan su lenguaje
antiguos leones malditos,
trastornan las aves silentes, formas doradas
o cadmio inaudito.
Las manos ocultan un caparazón de tortuga vacío,
el reloj marca los espacios convalecientes del espejo,
y un sinfín de huellas retorcido, mezcla vapores
de nicotina embalsamada.
Avispas de todos los tiempos, constituyen
habitantes extensos para todos los armarios cerrados.
©
el sol enmudece sus cintas arcanas,
rocío metálico sin astillas ni erosiones.
Donde almacenan su lenguaje
antiguos leones malditos,
trastornan las aves silentes, formas doradas
o cadmio inaudito.
Las manos ocultan un caparazón de tortuga vacío,
el reloj marca los espacios convalecientes del espejo,
y un sinfín de huellas retorcido, mezcla vapores
de nicotina embalsamada.
Avispas de todos los tiempos, constituyen
habitantes extensos para todos los armarios cerrados.
©