Maltrataba a su mujer
con muy mala prepotencia
exigiéndole cariño
a cambio de indiferencia.
Era una mala persona
aunque se creía el mejor
el rencor y la malicia
resguardaba en su interior.
Siempre ante los demás
a ella le decía: Te quiero
pero en su casa era un lobo
con pellica de cordero.
Qué buena persona es
tu marido -le decían
la gente que de él hablaba
y ella callaba y sufría
Hasta que alguien la ayudó
fue como el oro de mina
que sus cualidades vio
y que subió su autoestima.
Lo dejó para vivir
una vida con dos remos
para conducir la barca
de la vida en que nacemos
Y como se quedó solo
para poder disfrutar
se ha buscado a otra inocente
a quien poder maltratar
Esas personas no valen
y nunca tienen bastante
en repartir sufrimiento
para sentirse importante
Rosi Naranjo
con muy mala prepotencia
exigiéndole cariño
a cambio de indiferencia.
Era una mala persona
aunque se creía el mejor
el rencor y la malicia
resguardaba en su interior.
Siempre ante los demás
a ella le decía: Te quiero
pero en su casa era un lobo
con pellica de cordero.
Qué buena persona es
tu marido -le decían
la gente que de él hablaba
y ella callaba y sufría
Hasta que alguien la ayudó
fue como el oro de mina
que sus cualidades vio
y que subió su autoestima.
Lo dejó para vivir
una vida con dos remos
para conducir la barca
de la vida en que nacemos
Y como se quedó solo
para poder disfrutar
se ha buscado a otra inocente
a quien poder maltratar
Esas personas no valen
y nunca tienen bastante
en repartir sufrimiento
para sentirse importante
Rosi Naranjo
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