lesmo
Poeta veterano en el portal
Respóndeme
Cuando me miras tú, faz lacrimosa,
y no puedo saber qué es lo que piensas
mis ansias se convierten en inmensas
y el alma en la prisión más tenebrosa.
Y tu voz, de ligera y silenciosa,
las estancias que habitas hace densas,
se cortan, las distancias son extensas
y en ellas mi mirada no reposa.
Déjame entrar, amor, y no te ocultes,
no desprecies mi mano, no sepultes
mis perdidas palabras en tu oído.
Respóndeme, no dejes a mi boca
sin el eco, al vacío que no toca,
aunque mates, sin más, a mi sentido.
Cuando me miras tú, faz lacrimosa,
y no puedo saber qué es lo que piensas
mis ansias se convierten en inmensas
y el alma en la prisión más tenebrosa.
Y tu voz, de ligera y silenciosa,
las estancias que habitas hace densas,
se cortan, las distancias son extensas
y en ellas mi mirada no reposa.
Déjame entrar, amor, y no te ocultes,
no desprecies mi mano, no sepultes
mis perdidas palabras en tu oído.
Respóndeme, no dejes a mi boca
sin el eco, al vacío que no toca,
aunque mates, sin más, a mi sentido.
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