Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Erguido con un sable se sostiene
a la luz variopinta de neones
entre olvidos, que fueron, y cartones
y un afán por vivir que lo mantiene.
Con un gabán ajado y poca higiene
en el rincón de un banco de ilusiones
pasará sin dudar las vacaciones
de esta Navidad que ya le viene.
Y en las noches de risas y trompetas
villancicos, confetis y alegría
un vino peleón será su guía.
Pero ahí está prendido en sus muletas;
y su nobleza enhiesta lo delata
al pasar por la luz de una fogata.
…Cuestión de mala pata,
mas su cerviz altiva y elegante
le infiere una prestancia mendigante.
a la luz variopinta de neones
entre olvidos, que fueron, y cartones
y un afán por vivir que lo mantiene.
Con un gabán ajado y poca higiene
en el rincón de un banco de ilusiones
pasará sin dudar las vacaciones
de esta Navidad que ya le viene.
Y en las noches de risas y trompetas
villancicos, confetis y alegría
un vino peleón será su guía.
Pero ahí está prendido en sus muletas;
y su nobleza enhiesta lo delata
al pasar por la luz de una fogata.
…Cuestión de mala pata,
mas su cerviz altiva y elegante
le infiere una prestancia mendigante.
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