Tarde llegué.

Sila Craft

Poeta asiduo al portal
Fue tarde cuando llegué a tu despedida,
ni un último adiós pude darte.
Todo por no querer confesarte,
lo que en mi alma te escondía.

Tarde llegué para abrazarte,
solo pude mirar mientras te ibas,
las palabras de mi boca no salían
y mi alma aullaba incesante.

Tarde llegué para mirarte y contarte
lo que, de mí, tanto te escondía.
Tus ojos estaban cerrados, tus manos pálidas y frías, tú pecho ya no se movía.

Tarde llegué para amarte,
muy tarde llegué aquel día.


Sila Craft.
 
Última edición:
Fue tarde cuando llegué a tu despedida,
ni un último adiós pude darte.
Todo por no querer confesarte,
lo que en mi alma te escondía.

Tarde llegué para abrazarte,
solo pude mirar mientras te ibas,
las palabras de mi boca no salían
y mi alma aullaba incesante.

Tarde llegué para mirarte y contarte
lo que, de mí, tanto te escondía.
Tus ojos estaban cerrados, tus manos pálidas y frías, tú pecho ya no se movía.

Tarde llegué para amarte,
muy tarde llegué aquel día.


Sila Craft.
Melancolia amorosa para elevar aquellos instantes perdidos. el tiempo como
una marca esencial para detenerse en el detalle de lo que se siente en la
intimidad. excelente. saludos amables de luzyabsenta
 
No te lo guardes, no dejes que ocurra eso que cuentan tus versos. Rompe las barreras y lánzate. Así nunca te arrepentirás por no haberlo intentado. Conmovedoras palabras las de tus versos. Un beso.

Muchas gracias por tus palabras y visita a mis versos. Un fuerte abrazo
 
Fue tarde cuando llegué a tu despedida,
ni un último adiós pude darte.
Todo por no querer confesarte,
lo que en mi alma te escondía.

Tarde llegué para abrazarte,
solo pude mirar mientras te ibas,
las palabras de mi boca no salían
y mi alma aullaba incesante.

Tarde llegué para mirarte y contarte
lo que, de mí, tanto te escondía.
Tus ojos estaban cerrados, tus manos pálidas y frías, tú pecho ya no se movía.

Tarde llegué para amarte,
muy tarde llegué aquel día.


Sila Craft.
Gracias por compartir este canto melancólico hecho poema. Grato leerte. Un cariño.
Almendra.
 
Fue tarde cuando llegué a tu despedida,
ni un último adiós pude darte.
Todo por no querer confesarte,
lo que en mi alma te escondía.

Tarde llegué para abrazarte,
solo pude mirar mientras te ibas,
las palabras de mi boca no salían
y mi alma aullaba incesante.

Tarde llegué para mirarte y contarte
lo que, de mí, tanto te escondía.
Tus ojos estaban cerrados, tus manos pálidas y frías, tú pecho ya no se movía.

Tarde llegué para amarte,
muy tarde llegué aquel día.


Sila Craft.
Qué triste historia amiga..me conmueve mucho. Te dejo un inmenso abrazo
 

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