Fantasía
Sueña
con dejar
en las
amapolas
el silencio mojado
de los cristales,
vaciar la solemne
sustancia
de los días
en una sensual
costura
de luz.
Es
tan
sensible
que cabe
en la sombra
de los dedos
que rasguean las olas del mar.
Su sombra es
otra sombra
multiplicada
en los pasos que doy,
un estallido
de crepusculares
olores
vaciados
dentro
de mí.
Siempre echa
la fatiga
de mis sueños
en su
yo
para no separarse
de mí.
Surge un orden
en
sus rodillas
y una
erótica
disciplina
que trasuda
paciencia y aroma
en la acera
de la
fantasía.
(Melipilla,Enero,2020)
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