Spasst
Poeta asiduo al portal
Maldigo,
el aire que acaricia tu pelo,
el sol que besa tus mejillas,
el frío que estremece tu cuerpo.
Maldigo,
la luz que dilata tus pupilas,
el cojín que acomoda tu silueta,
la luna que acompaña tus días.
Maldigo,
el agua que baña tus piernas,
las canciones que susurran a tu oído,
el aro que cuelga tu oreja.
Maldigo,
el amanecer que despierta contigo,
el camino que tu corazón acelera,
el pendiente que corona tu ombligo.
Y entre tanto maldigo, no es sino alivio,
que hace aguantar cada noche la espera,
de saborear de nuevo la miel de tus labios.
el aire que acaricia tu pelo,
el sol que besa tus mejillas,
el frío que estremece tu cuerpo.
Maldigo,
la luz que dilata tus pupilas,
el cojín que acomoda tu silueta,
la luna que acompaña tus días.
Maldigo,
el agua que baña tus piernas,
las canciones que susurran a tu oído,
el aro que cuelga tu oreja.
Maldigo,
el amanecer que despierta contigo,
el camino que tu corazón acelera,
el pendiente que corona tu ombligo.
Y entre tanto maldigo, no es sino alivio,
que hace aguantar cada noche la espera,
de saborear de nuevo la miel de tus labios.