CICLOS VAGOS ENTRE UÑAS DE CALMA.
En los tesoros perdidos de la antigua Palmira
se monta radiante una sagrada tiara de rayos,
metales muy medidos por las fuentes sagradas
entre los calibrados y acuosos hipogeos...
¿Será vaguedad pura?
Tronos y virtudes para poetas de dominio,
filas de santos entre reservadas legiones
que se van tejiendo en la misticidad alegre
y con benigna voluptuosidad que se adapta…
¿Es zafírica visión?
Me alzo para la droga divina de mi bestia,
un vasto destello que serenamente ora
hacia el espíritu resplandeciente y la furia
donde la nada brilla con inmenso desprecio…
¿Es camino de pálpitos?
Malvada comedia de nardos emborrachados,
genuflexiones, queriendo saber mi corazón
que es carne, amor y homenajes de deidades
cuando me usurpan cubriéndome de dorados...
¿Serán uñas dignas?
Pero la voluntad, ya llena de blasfemias,
siente que la cadena es placer efímero
y se hace útero para concebir expiación,
es la elección maldita donde el odio abruma…,
como reteniendo espuma.
Maldito el asco, la carta de amor, la burla
y todos esos puños de ligado vértigo
siendo la voluntad de fuerzas superiores,
en un fondo infernal de apuradas heridas…,
son cenizas y lástima.
Pero protegido por un ángel indivisible,
me embriago con ese sol y quiero aprender
la recusación de las ambrosías bermellonas
y los sabores de esa bebida suspirada…,
es juego y calma.
* * * * * * *
(luzyabsenta)
En ocasiones se configuran vaguedades vitales que reverberan, vivir esa
espuma e ir rociándose todo entre una desnudez lastimosa…, pero ahí está
el encuentro de un juguetón paso que tiende hacia el lustre de la calma.