Miguel Mercurio
Poeta recién llegado
De noche aquellos ojos se encontraron
para sus corazones desnudar
y en profundas miradas recobrar
la libertad que los miedos robaron.
Dudas y complejos atrás quedaron
cuando se enseñaron a remendar
los rotos imposibles de arreglar
que en el alma las sombras les dejaron.
Extraños coincidiendo frente a frente
prendidos de un ansia de eternidad
rezumando imparable en su presente.
Juntos huyendo de la oscuridad
a beber de la inagotable fuente
seca de agua de la fugacidad.
para sus corazones desnudar
y en profundas miradas recobrar
la libertad que los miedos robaron.
Dudas y complejos atrás quedaron
cuando se enseñaron a remendar
los rotos imposibles de arreglar
que en el alma las sombras les dejaron.
Extraños coincidiendo frente a frente
prendidos de un ansia de eternidad
rezumando imparable en su presente.
Juntos huyendo de la oscuridad
a beber de la inagotable fuente
seca de agua de la fugacidad.