Siento a mis espaldas
el rugir apasionado de tus gemidos
y como olas embravecidas en la escollera
se rompen en mi piel desnuda.
Siento sobre mis párpados
el ardor de tus fogosos besos
que se deslizan como rayo de sol
por mi cuello, mis caderas
y mis lunas llenas.
Siento un enorme anhelo
que tus manos y tu cuerpo
cabalguen sobre mi desnudo horizonte
que hagan explotar en mi boca
una lluvia de estrellas multicolores
y en el cielo azul se refleja
la felicidad de tu incandescente mirada.
Sueños y deseos
vuelan desde mi orilla
en las alas de mis senti-pensamientos.
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