• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Sueño sin flores (reposición)

ropittella

Poeta veterana en el Portal
Sueño mundos inusitados donde los felinos por las noches
preparan nidos para las palomas del amanecer.
Sueño que desde otras vidas viene mi ser,
que te has instalado
en las alas de todas las palomas,
y que mi cuerpo es uno de aquellos gatos
que se preparan para no dañarlas.
Así el viento es siempre a favor, siempre a favor
de la dirección que tu boca estimula
en un tejado muy cercano
que veo desde mi ventana.
Estoy loca, hace años que estoy encerrada en tu sombra,
donde las plantas y los pies no son partes de una misma cosa,
y cuando llueve junto el agua de mis lágrimas de
odiar la lluvia, esa humedad que cala hasta los huesos
que uso para el puchero.
También sueño murciélagos diurnos,
ratitas con alas que se parecen a los angelitos
de los cuadros, cuando se acercan al cristal y pretenden
que no me miran.
Les sonrío mientras siento que por dentro -en mi cabeza- nace el césped
y en una olla de acero inoxidable un cuchillo raspa el fondo vacío, y llueve.
Estoy loca y no vienes de visita,
olvidaste las cintas en el almendro y las flores de
zapallo que te pedí para hacer mis bocadillos.
Estoy loca pero no me llamo, me llaman tus aullidos,
me obligan peligrosamente a
tirarme al vacío de la olla que ahora
se volvió un enorme caldero de aceite hirviendo
y estoy loca, vieja, despeinada.
Me siento culpable porque sé que así no se cocina
-lo aprendí en el curso de manipulación de alimentos- que sobre todo
no hay que sentirse vieja para amasar el pan,
porque después sale amargo.
La vejez viaja a través de las manos y la levadura
se le vuelve verde, verde para la penicilina que no cura mi locura.
Te dije que volvieras con las flores pero me contestaste:
-¡Estás loca! Y te dije sí, pero no tanto, o no te entiendo,
no recuerdo bien lo que te dije, pero no volviste.
De eso sí que me acuerdo aunque te sueño,
y creo que esa es tu manera de volver:
como gato, como paloma, sin flores, como cuchillo, como olla,
siempre sin las flores;
las flores se murieron; yo creo que también.
Pero leí una vez que la vida es sueño, entonces
si sueño debo estar viva, y a lo mejor vos
-el que antes eras tú- no volviste porque, sí,
vos sí estás muerto. Sigo loca,
a lo mejor es por lo mismo... Como no tengo buena memoria,
tal vez me haya vuelto loca el día de tu entierro.
No había flores, me faltan las flores hasta en los sueños y estoy loca,
encerrada en este laberinto caracol de sueños,
sin flores, ni balcones, ni macetas, ni jardines,
solamente el césped en mi cerebro: creciendo, creciendo...
Y sueño que sueño esos mundos siempre sin flores.
Es triste, debe ser por eso que me crece, estaré preparándoles el terreno
a las semillas de zapallo, para que vuelvas
y, al fin, amor, me traigas las flores.
 
Impresionante despliegue de sensaciones en una obra que quisiera seguir leyendo.
Ah,qué grato momento me han
dejado estos versos !!!!
Gracias,amiga por tanta entrega
en esta obra.
Cariños.
Eban

GRACIAS Esteban, infinitas gracias, tiene varios años este tema, no recuerdo la fecha exacta, pero pedí que se retirara del Portal por razones particulares y ahora decidí volver a publicarlo.
Gracias por tu consideración, tu lectura atenta y tus huellas. Abrabesos en tu corazón.
 
Última edición:
Estoy loca, hace años que estoy encerrada en tu sombra, /donde las plantas y los pies no son partes de una misma cosa,
Estremecedor poema, querida Ropitella, en el que la supuesta locura del autor transgrede las eficaces defensas de los del otro lado de la jaula, de quienes esperan esa olla de prodigios. Algún verso de "vuelo bajo" empaña accidentalmente (pero no mucho) el brillo del surrealismo general del poema, con magníficas metáforas y personajes tan realmente soñados. Un verdadero placer esta lectura. Mis felicitaciones,
miguel
 
Estremecedor poema, querida Ropitella, en el que la supuesta locura del autor transgrede las eficaces defensas de los del otro lado de la jaula, de quienes esperan esa olla de prodigios. Algún verso de "vuelo bajo" empaña accidentalmente (pero no mucho) el brillo del surrealismo general del poema, con magníficas metáforas y personajes tan realmente soñados. Un verdadero placer esta lectura. Mis felicitaciones,
miguel
Hola Maestro Miguel, mil gracias por todo, no suelo escribir surrealismo, solo recuerdo que cuando escribí esto comenzó a fluir y así quedó. Me gustaría corregir esos versos de vuelo bajo para aprender y que quede totalmente surrealista, pero no sé a cuáles te refieres. Igual no quiero darte trabajo, te agradezco infinito tu visita y comentario, es un gran honor para mí. Abrabesos en tu corazón generoso
 
Mi estimada compañera, Ropitella: con muchísimo gusto trataré de justificar lo expresado en mi comentario. Y no, nunca es un esfuerzo ni un trabajo inútil este tipo de intercambios entre los autores y los lectores. Cuando comencé a leer tus versos alcancé enseguida ese especial estado de ánimo que te predispone para proceder a la lectura desde un determinado punto de vista; el que creí adecuado para esta lectura es el de decepción, el fracaso de un amor, de un cierto sentimiento de tristeza. Y, de repente surgían palabras más prosaicas que rompían en cierto modo ese punto de vista; por ejemplo, el verso: "-lo aprendí en el curso de manipulación de alimentos- que sobre todo ..." Puede que sea el único; pero como en tu respuesta dices que el poema fluyó naturalmente (y esa es la esencia de esta forma de escritura, la fluencia directa desde la mente al papel) no creo que debas retocar nada, pues estas correcciones ya se sabe, se empieza por una tilde y se acaba con el poema entero. Lo acabo de releer y cada vez lo encuentro más rico y más sugerente, manteniendo en general esa complicidad con el lector que se siente atrapado por esa cierta angustia que emana de tus versos. Te reitero mi enhorabuena y celebraré seguir leyendo tus obras . Un cordial saludo,
miguel
 
Sueño mundos inusitados donde los felinos por las noches
preparan nidos para las palomas del amanecer.
Sueño que desde otras vidas viene mi ser,
que te has instalado
en las alas de todas las palomas,
y que mi cuerpo es uno de aquellos gatos
que se preparan para no dañarlas.
Así el viento es siempre a favor, siempre a favor
de la dirección que tu boca estimula
en un tejado muy cercano
que veo desde mi ventana.
Estoy loca, hace años que estoy encerrada en tu sombra,
donde las plantas y los pies no son partes de una misma cosa,
y cuando llueve junto el agua de mis lágrimas de
odiar la lluvia, esa humedad que cala hasta los huesos
que uso para el puchero.
También sueño murciélagos diurnos,
ratitas con alas que se parecen a los angelitos
de los cuadros, cuando se acercan al cristal y pretenden
que no me miran.
Les sonrío mientras siento que por dentro -en mi cabeza- nace el césped
y en una olla de acero inoxidable un cuchillo raspa el fondo vacío, y llueve.
Estoy loca y no vienes de visita,
olvidaste las cintas en el almendro y las flores de
zapallo que te pedí para hacer mis bocadillos.
Estoy loca pero no me llamo, me llaman tus aullidos,
me obligan peligrosamente a
tirarme al vacío de la olla que ahora
se volvió un enorme caldero de aceite hirviendo
y estoy loca, vieja, despeinada.
Me siento culpable porque sé que así no se cocina
-lo aprendí en el curso de manipulación de alimentos- que sobre todo
no hay que sentirse vieja para amasar el pan,
porque después sale amargo.
La vejez viaja a través de las manos y la levadura
se le vuelve verde, verde para la penicilina que no cura mi locura.
Te dije que volvieras con las flores pero me contestaste:
-¡Estás loca! Y te dije sí, pero no tanto, o no te entiendo,
no recuerdo bien lo que te dije, pero no volviste.
De eso sí que me acuerdo aunque te sueño,
y creo que esa es tu manera de volver:
como gato, como paloma, sin flores, como cuchillo, como olla,
siempre sin las flores;
las flores se murieron; yo creo que también.
Pero leí una vez que la vida es sueño, entonces
si sueño debo estar viva, y a lo mejor vos
-el que antes eras tú- no volviste porque, sí,
vos sí estás muerto. Sigo loca,
a lo mejor es por lo mismo... Como no tengo buena memoria,
tal vez me haya vuelto loca el día de tu entierro.
No había flores, me faltan las flores hasta en los sueños y estoy loca,
encerrada en este laberinto caracol de sueños,
sin flores, ni balcones, ni macetas, ni jardines,
solamente el césped en mi cerebro: creciendo, creciendo...
Y sueño que sueño esos mundos siempre sin flores.
Es triste, debe ser por eso que me crece, estaré preparándoles el terreno
a las semillas de zapallo, para que vuelvas
y, al fin, amor, me traigas las flores.
Y seguir soñando en un poema donde el agasajo del infinito lleva a ese
vestido de verdad instintiva. cristaliza asi un paisaje de arcos vertidos
desde el interior y sentirse complacida entre las yemas de un recuerdo
todavia tan presente. excelente. saludos amables de luzyabsenta
 
Mi estimada compañera, Ropitella: con muchísimo gusto trataré de justificar lo expresado en mi comentario. Y no, nunca es un esfuerzo ni un trabajo inútil este tipo de intercambios entre los autores y los lectores. Cuando comencé a leer tus versos alcancé enseguida ese especial estado de ánimo que te predispone para proceder a la lectura desde un determinado punto de vista; el que creí adecuado para esta lectura es el de decepción, el fracaso de un amor, de un cierto sentimiento de tristeza. Y, de repente surgían palabras más prosaicas que rompían en cierto modo ese punto de vista; por ejemplo, el verso: "-lo aprendí en el curso de manipulación de alimentos- que sobre todo ..." Puede que sea el único; pero como en tu respuesta dices que el poema fluyó naturalmente (y esa es la esencia de esta forma de escritura, la fluencia directa desde la mente al papel) no creo que debas retocar nada, pues estas correcciones ya se sabe, se empieza por una tilde y se acaba con el poema entero. Lo acabo de releer y cada vez lo encuentro más rico y más sugerente, manteniendo en general esa complicidad con el lector que se siente atrapado por esa cierta angustia que emana de tus versos. Te reitero mi enhorabuena y celebraré seguir leyendo tus obras . Un cordial saludo,
miguel
Oh, gracias, gracias , gracias. "-lo aprendí en el curso de manipulación de alimentos-" está en la mente del personaje que fue una cocinera, se mezclan en el sueño los utensilios, los recuerdos de su hacer cotidiano, lo aprendido en un curso... La realidad a veces parece fantasía, y la fantasía realidad en los sueños. Gracias infinitas, nuevamente, por tomarte el tiempo para responder. Es interesante el intercambio entre los lectores y los autores, sobre todo cuando priman el respeto y la crítica constructiva que tanto enseña. Abrabesos en tu alma.
 
Y seguir soñando en un poema donde el agasajo del infinito lleva a ese
vestido de verdad instintiva. cristaliza asi un paisaje de arcos vertidos
desde el interior y sentirse complacida entre las yemas de un recuerdo
todavia tan presente. excelente. saludos amables de luzyabsenta
GRACIAS MAGO CARLOS. INFINITAS. Siempre tu retroalimentación impecable. Abrabesos en tu alma mi amigo.
 
Sueño mundos inusitados donde los felinos por las noches
preparan nidos para las palomas del amanecer.
Sueño que desde otras vidas viene mi ser,
que te has instalado
en las alas de todas las palomas,
y que mi cuerpo es uno de aquellos gatos
que se preparan para no dañarlas.
Así el viento es siempre a favor, siempre a favor
de la dirección que tu boca estimula
en un tejado muy cercano
que veo desde mi ventana.
Estoy loca, hace años que estoy encerrada en tu sombra,
donde las plantas y los pies no son partes de una misma cosa,
y cuando llueve junto el agua de mis lágrimas de
odiar la lluvia, esa humedad que cala hasta los huesos
que uso para el puchero.
También sueño murciélagos diurnos,
ratitas con alas que se parecen a los angelitos
de los cuadros, cuando se acercan al cristal y pretenden
que no me miran.
Les sonrío mientras siento que por dentro -en mi cabeza- nace el césped
y en una olla de acero inoxidable un cuchillo raspa el fondo vacío, y llueve.
Estoy loca y no vienes de visita,
olvidaste las cintas en el almendro y las flores de
zapallo que te pedí para hacer mis bocadillos.
Estoy loca pero no me llamo, me llaman tus aullidos,
me obligan peligrosamente a
tirarme al vacío de la olla que ahora
se volvió un enorme caldero de aceite hirviendo
y estoy loca, vieja, despeinada.
Me siento culpable porque sé que así no se cocina
-lo aprendí en el curso de manipulación de alimentos- que sobre todo
no hay que sentirse vieja para amasar el pan,
porque después sale amargo.
La vejez viaja a través de las manos y la levadura
se le vuelve verde, verde para la penicilina que no cura mi locura.
Te dije que volvieras con las flores pero me contestaste:
-¡Estás loca! Y te dije sí, pero no tanto, o no te entiendo,
no recuerdo bien lo que te dije, pero no volviste.
De eso sí que me acuerdo aunque te sueño,
y creo que esa es tu manera de volver:
como gato, como paloma, sin flores, como cuchillo, como olla,
siempre sin las flores;
las flores se murieron; yo creo que también.
Pero leí una vez que la vida es sueño, entonces
si sueño debo estar viva, y a lo mejor vos
-el que antes eras tú- no volviste porque, sí,
vos sí estás muerto. Sigo loca,
a lo mejor es por lo mismo... Como no tengo buena memoria,
tal vez me haya vuelto loca el día de tu entierro.
No había flores, me faltan las flores hasta en los sueños y estoy loca,
encerrada en este laberinto caracol de sueños,
sin flores, ni balcones, ni macetas, ni jardines,
solamente el césped en mi cerebro: creciendo, creciendo...
Y sueño que sueño esos mundos siempre sin flores.
Es triste, debe ser por eso que me crece, estaré preparándoles el terreno
a las semillas de zapallo, para que vuelvas
y, al fin, amor, me traigas las flores.


Querida Amiga y Poeta Ropi @ropittella :

Sinceramente no sabía que el surrealismo podría conmover tanto, aquí en tu escrito, lo que comienza como un sueño termina siendo una emoción real, tan vívida para el lector. Percibo el escrito (por mi forma de ser, pienso) copado de simbolismo -ese olvido tan profundo que socava, el de las flores de zapallo y la cinta en el almendo- ese no volver y en el sueño continuar... casi escuché ese aullido, el cuchillo raspando la olla. Cada detalle tan preciso, es increíble en ocasiones que, con solo leer se despierten tantas emociones y se logren visualizar las escenas. Muchas Gracias Ropi por compartir tu arte y tan extrema sensibilidad. Recibe mi saludo afectuoso, mi admiración y mis mejores deseos siempre


Voy a dejarte un obsequio que a mi me gusta mucho escuchar: www.youtube.com/watch?v=y9Lv8FybETQ

 
Querida Amiga y Poeta Ropi @ropittella :

Sinceramente no sabía que el surrealismo podría conmover tanto, aquí en tu escrito, lo que comienza como un sueño termina siendo una emoción real, tan vívida para el lector. Percibo el escrito (por mi forma de ser, pienso) copado de simbolismo -ese olvido tan profundo que socava, el de las flores de zapallo y la cinta en el almendo- ese no volver y en el sueño continuar... casi escuché ese aullido, el cuchillo raspando la olla. Cada detalle tan preciso, es increíble en ocasiones que, con solo leer se despierten tantas emociones y se logren visualizar las escenas. Muchas Gracias Ropi por compartir tu arte y tan extrema sensibilidad. Recibe mi saludo afectuoso, mi admiración y mis mejores deseos siempre


Voy a dejarte un obsequio que a mi me gusta mucho escuchar: www.youtube.com/watch?v=y9Lv8FybETQ
MIL GRACIAS Grace. Por la visita y por las huellas. Sobre todo la música que es sublime. Gracias por tus consideración.
Abrabesos en tu corazón generoso.
 
Sueño que desde otras vidas viene mi ser,
que te has instalado
en las alas de todas las palomas,
y que mi cuerpo es uno de aquellos gatos
que se preparan para no dañarlas.

Este fragmento, al que cité porque es mi favorito, contiene ensoñación, ese tinte tan extraño que justamente es mezcla de universos y que este género literario nos permite desarrollar con la libertad absoluta de quebrar reglas y ampliar los horizontes creativos.
Tomé esas líneas pero me gustó en su totalidad. Es cierto que a veces las cosas cotidianas adquieren matices oníricos, algo así como dulces nostalgias si se las observa con una mirada más profunda.
Me encantó.
Un abrazo y muy feliz semana :)
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba