Ayax
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ser de luna semejan tus paisajes
al tiempo que noctívagos mis besos,
como duendes febriles y posesos,
serpean, sonrojando tus parajes.
Tangencias de piel, dulces oleajes,
que vuelven tus susurros embelesos;
en el cuerpo, inefables, los sucesos,
perenne huella, nos dejan, sin ambages.
Estivales tus médanos sublimes,
en mi boca, ya escancian sus latidos;
con sollozos del alma en los sentidos
mi deseo, en tus pétalos, oprimes.
Naufragas en mis piélagos prohibidos;
sonríes, y de culpa me redimes.
al tiempo que noctívagos mis besos,
como duendes febriles y posesos,
serpean, sonrojando tus parajes.
Tangencias de piel, dulces oleajes,
que vuelven tus susurros embelesos;
en el cuerpo, inefables, los sucesos,
perenne huella, nos dejan, sin ambages.
Estivales tus médanos sublimes,
en mi boca, ya escancian sus latidos;
con sollozos del alma en los sentidos
mi deseo, en tus pétalos, oprimes.
Naufragas en mis piélagos prohibidos;
sonríes, y de culpa me redimes.
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