Lirae
Poeta que considera el portal su segunda casa
BAILANDO CON EL VIENTO.
Gimotea el viento y yo me quedo ausente de otra música.
Sin cuerdas y sin teclas, él me trae aires de tierras desconocidas.
Y cual árbol en pleno baile,
me lleva los pasos enamorados al país sin nombre,
sin bandera,
sin frontera.
Me balancea y como sauce casi roza mi aliento el suelo
y me baño en las anegadas lagunas de sus lagrimas.
Mas siento que bailo como desnuda,
en esta pista sin orquesta y sin fin,
como el árbol caduco que aun no se ha vestido
del desabrigo que le dejo el otoño,
y siento el frío de su soplo inclemente,
que arranca sin piedad mis pocos vestidos.
Pero no puedo evitar observar a la palmera e imitarle,
y como llena de dedos de yemas frías acariciarle
y agarrada a su cintura, danzar.
Juego con él a no dejarme vencer
y en un momento me abrazo a la tierra como drago milenario
que filtra entre las ramas su silbido,
su romance que me adormece.
Y mientras muero de sed por sus labios
hecho de menos no poder ser chopo
en esta cancha que como desierto arde
por el aire caliente de sus besos
SHA.
Gimotea el viento y yo me quedo ausente de otra música.
Sin cuerdas y sin teclas, él me trae aires de tierras desconocidas.
Y cual árbol en pleno baile,
me lleva los pasos enamorados al país sin nombre,
sin bandera,
sin frontera.
Me balancea y como sauce casi roza mi aliento el suelo
y me baño en las anegadas lagunas de sus lagrimas.
Mas siento que bailo como desnuda,
en esta pista sin orquesta y sin fin,
como el árbol caduco que aun no se ha vestido
del desabrigo que le dejo el otoño,
y siento el frío de su soplo inclemente,
que arranca sin piedad mis pocos vestidos.
Pero no puedo evitar observar a la palmera e imitarle,
y como llena de dedos de yemas frías acariciarle
y agarrada a su cintura, danzar.
Juego con él a no dejarme vencer
y en un momento me abrazo a la tierra como drago milenario
que filtra entre las ramas su silbido,
su romance que me adormece.
Y mientras muero de sed por sus labios
hecho de menos no poder ser chopo
en esta cancha que como desierto arde
por el aire caliente de sus besos
SHA.