Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Palabras del diario y nada por decir.
Boca encharcada, llena de renacuajos.
El baldío de la lengua alambrada.
El pozo seco de la laringe
y sus paredes con arañazos.
Pero nada sale de ahí con vida.
He escuchado a un corazón
que se revienta por romper su reja
porque quiere irse con el aire sucio
de las chimeneas de mis alvéolos.
Pero no. Vive preso de la repetición
y el círculo de agua hirviente
no se fractura. Es el insomnio de nadie.
Es la hora y el primer ruido
que se preguntan si algo del humo
de sus ojos con pájaros colgados
llegará a ser polvo.
Pero nada viene sin sí mismo.
Se hace tarde y las palabras no llegaron.
Algo como la ternura o la preocupación
por la niebla incesante escribe esto
mientras busco los agujeros de mi frente
en los cajones de la almohada.
Boca encharcada, llena de renacuajos.
El baldío de la lengua alambrada.
El pozo seco de la laringe
y sus paredes con arañazos.
Pero nada sale de ahí con vida.
He escuchado a un corazón
que se revienta por romper su reja
porque quiere irse con el aire sucio
de las chimeneas de mis alvéolos.
Pero no. Vive preso de la repetición
y el círculo de agua hirviente
no se fractura. Es el insomnio de nadie.
Es la hora y el primer ruido
que se preguntan si algo del humo
de sus ojos con pájaros colgados
llegará a ser polvo.
Pero nada viene sin sí mismo.
Se hace tarde y las palabras no llegaron.
Algo como la ternura o la preocupación
por la niebla incesante escribe esto
mientras busco los agujeros de mi frente
en los cajones de la almohada.
5 de febrero de 2019
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