Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vacíos del invierno
nos espera un velero fraudulento;
hizo preparativos para la gesta
pero no habrá ningún festejo en la
ruinosa soledad del Océano tumultuoso.
El aire debería ser plumoso pero lo traspasas,
la inclemencia va quitando hálitos de vida,
navegar no es perderse en el Océano abismal.
Se trata de refugiar tu coraje y frenar la angustia.
Debo alentarme y allí estaré,
dime si estás y allí estaré.
Cruza de una vez el endemoniado remolino,
bracea hacia mí,
Cruza el remolino y calla, oculta eternos lamentos.
La eternidad nació de un parto de sombras negras,
dime si me amas así oculto mi incertidumbre.
Dime si debo acurrucarme o entrar en tu corazón
atribulado por pecar.
Ahora mi sangre llena húmedos campanarios,
sus redobles aturden mi conciencia,
cumpliré a rajatabla, nada se opondrá,
bajaré la guardia si logras amarme como yo
te amo a ti...
nos espera un velero fraudulento;
hizo preparativos para la gesta
pero no habrá ningún festejo en la
ruinosa soledad del Océano tumultuoso.
El aire debería ser plumoso pero lo traspasas,
la inclemencia va quitando hálitos de vida,
navegar no es perderse en el Océano abismal.
Se trata de refugiar tu coraje y frenar la angustia.
Debo alentarme y allí estaré,
dime si estás y allí estaré.
Cruza de una vez el endemoniado remolino,
bracea hacia mí,
Cruza el remolino y calla, oculta eternos lamentos.
La eternidad nació de un parto de sombras negras,
dime si me amas así oculto mi incertidumbre.
Dime si debo acurrucarme o entrar en tu corazón
atribulado por pecar.
Ahora mi sangre llena húmedos campanarios,
sus redobles aturden mi conciencia,
cumpliré a rajatabla, nada se opondrá,
bajaré la guardia si logras amarme como yo
te amo a ti...