marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
El beso que deshoja mi boca antes de partir,
ese que pronuncia mis amores y desboca un deseo,
aquellos infinitos,
esos que mi olvido no se puede llevar.
Ese beso que me diste en particular,
el desprendido sin preguntas o repuestas,
el furtivo que elegiste enseñar,
cuando abrí mi puerta.
O aquel de despedida o sugerente bienvenida,
que me obras después de el idilio,
y que dices perpetuar mirándome a los ojos,
con el amor cogido en nuestros hombros.
Sin olvidar aquel beso callejero,
el primero que mi boca fue de probar,
uno nervioso y cauto,
para que tus labios no se fueran a dañar.
Ni hablar el que te incita a coquetear,
aquel famoso seductor que tu boca sabe manejar,
esos que me dejan sin pensar
y solo lista para amar.
Y se define también aquellos tiernos,
aquellos que no se pueden contar,
esos rápidos y finos que tu boca a de topar,
en risas, sorpresa o de tiempo impar.
Aquellos que solo tu boca saben dar .
ese que pronuncia mis amores y desboca un deseo,
aquellos infinitos,
esos que mi olvido no se puede llevar.
Ese beso que me diste en particular,
el desprendido sin preguntas o repuestas,
el furtivo que elegiste enseñar,
cuando abrí mi puerta.
O aquel de despedida o sugerente bienvenida,
que me obras después de el idilio,
y que dices perpetuar mirándome a los ojos,
con el amor cogido en nuestros hombros.
Sin olvidar aquel beso callejero,
el primero que mi boca fue de probar,
uno nervioso y cauto,
para que tus labios no se fueran a dañar.
Ni hablar el que te incita a coquetear,
aquel famoso seductor que tu boca sabe manejar,
esos que me dejan sin pensar
y solo lista para amar.
Y se define también aquellos tiernos,
aquellos que no se pueden contar,
esos rápidos y finos que tu boca a de topar,
en risas, sorpresa o de tiempo impar.
Aquellos que solo tu boca saben dar .
:: que bueno saber que estos diversos besos hicieron inspirar los tuyos....
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