• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Ofelia en la noche

Pessoa

Moderador Foros Surrealistas.o
Miembro del equipo
Moderadores
OFELIA EN LA NOCHE

La noche ha devorado las constelaciones

y los brillos de las luciérnagas

La noche esa gran devoradora me aísla

como una sombra más

como algo suyo.


Se que soy un sólido disuelto en sombras

incapaz ya de emitir los brillos

que me ha robado la noche

Soy en ese magma unificado y oscuro

un barco que navega cerca de un puerto carente de señales

un fogoso león que no encuentra su sustento.


Podría devorar mi historia si supiese donde está

descuidado la he debido de esparcir por los oasis

o en las mesas de las tabernas de arrabal

o entre las sábanas iluminadas

por los ojos de una mujer

o tal vez en la alta madrugada de mis insomnios.


Las lentejuelas que brillaban en el fondo de mis ojos

se han desvaído como nieve

como aves que huyen de los milanos.


Las caricias que temblaban en el amanecer de mis manos

se transforman en rudas herramientas

para demoler mi camino hacia tu carne.


Eras la catedral inconclusa

que necesitaba de mi voz para tañer sus campanas

la roca en la que tallar tu cifra y mi devoción

oh mujer de alas doradas

de talle circundado por el misterio.


En esa melodía circular hecha de vidrio

enumeras los placeres que me aguardan

si transformo mi carne lacia

en un incruento homenaje a la tuya.


Te me acabas como ola perfumada

entregandome las llaves de tu risa

el cúmulo de silencios adornados de naranjas

enloquece las armonías de las formas

y mantiene abierta las puertas al nuevo día que nace.


Piedra sobre piedra preciosa

marfiles sobre ópalos cerúleos

tu mano como mensaje mesiánico

que escribe apocalipsis felices.


Qué hermoso ver avanzar nuevos verdes

sobre los prados añiles

y corretear sobre las llamas a los pequeños diablillos

que se escapan de tu alma.


Qué hermoso... pero calla, corazón

Te vacías de flores rotas como un almendro en olvido

Y tú, ella, mi espejo de doble cara

ignoras las leyes esenciales que rigen la reflexión.


No debieras hacerlo con mi imagen que es la tuya

Recuerda la ceremonia y el rito que nos impusieron los dioses

Yo, tú, ella... en la cama y en el espejo

y el universo que se vacía en la noche.




photo_2893_gregorycrewdson.photo07.jpg


“Ophelia”. Gregory Crewdson (fotografía)
 
Hechos vitales
o mortales
la luz
y las sombras
de los objetos
que desvanecen
rasgos
de memoria
pero también
de esperanza......



Me ha gustado mucho tu poema¡¡¡

Tu intensidad y la búsqueda de palabras acertadas para expresar¡¡¡

Saludos desde un viejo bar de Madrid
 
OFELIA EN LA NOCHE

La noche ha devorado las constelaciones

y los brillos de las luciérnagas

La noche esa gran devoradora me aísla

como una sombra más

como algo suyo.


Se que soy un sólido disuelto en sombras

incapaz ya de emitir los brillos

que me ha robado la noche

Soy en ese magma unificado y oscuro

un barco que navega cerca de un puerto carente de señales

un fogoso león que no encuentra su sustento.


Podría devorar mi historia si supiese donde está

descuidado la he debido de esparcir por los oasis

o en las mesas de las tabernas de arrabal

o entre las sábanas iluminadas

por los ojos de una mujer

o tal vez en la alta madrugada de mis insomnios.


Las lentejuelas que brillaban en el fondo de mis ojos

se han desvaído como nieve

como aves que huyen de los milanos.


Las caricias que temblaban en el amanecer de mis manos

se transforman en rudas herramientas

para demoler mi camino hacia tu carne.


Eras la catedral inconclusa

que necesitaba de mi voz para tañer sus campanas

la roca en la que tallar tu cifra y mi devoción

oh mujer de alas doradas

de talle circundado por el misterio.


En esa melodía circular hecha de vidrio

enumeras los placeres que me aguardan

si transformo mi carne lacia

en un incruento homenaje a la tuya.


Te me acabas como ola perfumada

entregandome las llaves de tu risa

el cúmulo de silencios adornados de naranjas

enloquece las armonías de las formas

y mantiene abierta las puertas al nuevo día que nace.


Piedra sobre piedra preciosa

marfiles sobre ópalos cerúleos

tu mano como mensaje mesiánico

que escribe apocalipsis felices.


Qué hermoso ver avanzar nuevos verdes

sobre los prados añiles

y corretear sobre las llamas a los pequeños diablillos

que se escapan de tu alma.


Qué hermoso... pero calla, corazón

Te vacías de flores rotas como un almendro en olvido

Y tú, ella, mi espejo de doble cara

ignoras las leyes esenciales que rigen la reflexión.


No debieras hacerlo con mi imagen que es la tuya

Recuerda la ceremonia y el rito que nos impusieron los dioses

Yo, tú, ella... en la cama y en el espejo

y el universo que se vacía en la noche.




photo_2893_gregorycrewdson.photo07.jpg


“Ophelia”. Gregory Crewdson (fotografía)

Como naufrago de las noches, que encuentra su tabla de salvación en la mujer... un impecable homenaje, lleno de metáforas e ideas excelentes.... toda mi admiración a tus obras, querido amigo Miguel. Un abrazo, feliz fin de semana.
 
OFELIA EN LA NOCHE

La noche ha devorado las constelaciones

y los brillos de las luciérnagas

La noche esa gran devoradora me aísla

como una sombra más

como algo suyo.


Se que soy un sólido disuelto en sombras

incapaz ya de emitir los brillos

que me ha robado la noche

Soy en ese magma unificado y oscuro

un barco que navega cerca de un puerto carente de señales

un fogoso león que no encuentra su sustento.


Podría devorar mi historia si supiese donde está

descuidado la he debido de esparcir por los oasis

o en las mesas de las tabernas de arrabal

o entre las sábanas iluminadas

por los ojos de una mujer

o tal vez en la alta madrugada de mis insomnios.


Las lentejuelas que brillaban en el fondo de mis ojos

se han desvaído como nieve

como aves que huyen de los milanos.


Las caricias que temblaban en el amanecer de mis manos

se transforman en rudas herramientas

para demoler mi camino hacia tu carne.


Eras la catedral inconclusa

que necesitaba de mi voz para tañer sus campanas

la roca en la que tallar tu cifra y mi devoción

oh mujer de alas doradas

de talle circundado por el misterio.


En esa melodía circular hecha de vidrio

enumeras los placeres que me aguardan

si transformo mi carne lacia

en un incruento homenaje a la tuya.


Te me acabas como ola perfumada

entregandome las llaves de tu risa

el cúmulo de silencios adornados de naranjas

enloquece las armonías de las formas

y mantiene abierta las puertas al nuevo día que nace.


Piedra sobre piedra preciosa

marfiles sobre ópalos cerúleos

tu mano como mensaje mesiánico

que escribe apocalipsis felices.


Qué hermoso ver avanzar nuevos verdes

sobre los prados añiles

y corretear sobre las llamas a los pequeños diablillos

que se escapan de tu alma.


Qué hermoso... pero calla, corazón

Te vacías de flores rotas como un almendro en olvido

Y tú, ella, mi espejo de doble cara

ignoras las leyes esenciales que rigen la reflexión.


No debieras hacerlo con mi imagen que es la tuya

Recuerda la ceremonia y el rito que nos impusieron los dioses

Yo, tú, ella... en la cama y en el espejo

y el universo que se vacía en la noche.




photo_2893_gregorycrewdson.photo07.jpg


“Ophelia”. Gregory Crewdson (fotografía)

Explotar en esa narracion fotografica, rerear el espacio para imprimir ese surrealismo
de intranquilidad acomodada. pertubacion que se asocia a una realidad posible
donde lo absurdo genera un problema de demayo maximo.
Una concepcion interesante para el tatuaje que delimitan tus excelentes versos.
saludos amables de luzyabsenta
 
Muchas gracias, Guadalupe, por este nuevo acercamiento a mis versos. Es verdaderamente gratificante encontrar sintonía en quienes los leeis, dedicatarios únicos y finales de cuanto publicamos en este foro. Siempre es un placer encontrar tu nombre junto a mis poemas. Un abrazo,
miguel
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba